La compañía de Elon Musk ha logrado una gran notoriedad en los últimos días con el lanzamiento de su nuevo modelo Roadster, el coche capaz de despegar y aterrizar gracias a la tecnología de SpaceX.
Pero, más allá de eso, sus entregas en Europa han experimentado un salto notable. Según ACEA, las matriculaciones de vehículos Tesla aumentaron un 72,5 % interanual en septiembre hasta alcanzar las 68.776 unidades en la Unión Europea, Reino Unido, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.
Estos resultados se han logrado a pesar de que Tesla depende casi absolutamente de sus Model 3 y Model Y, vehículos relativamente veteranos pero muy competitivos por precio y rendimiento.
En el tercer cuarto del año la marca ha entregado en todo el mundo 486.532 unidades, de la cuales 478.237 fueron Model 3/Y, y solo 8.295 otros modelos (Cybertuck y Model S y X).

Sin embargo, es probable que el crecimiento se desacelere para alinearse más con el mercado total en 2027, en la medida que la competencia de sus rivales se vuelva más intensa, según ha señalado Matthias Schmidt, analista del mercado automovilístico europeo en Schmidt Automotive.
En el escenario actual los consumidores disponen de una variedad cada vez mayor de vehículos a precios competitivos, tanto de rivales chinos como de las últimas ofertas europeas y la creciente gama de modelos eléctricos de fabricantes europeos como Audi, BMW y Mercedes podría atraer a los compradores de coches hacia sus marcas nacionales.
En este sentido, las marcas no chinas han presentado 27 modelos de vehículos eléctricos nuevos en Europa desde enero hasta septiembre, mientras que Tesla no ha lanzado ninguna novedad.
Automotive World pronostica que la producción de Tesla podría aumentar un 8% hasta alcanzar alrededor de 1,79 millones de unidades este año, cerca del récord de 1,85 millones de 2023, impulsada por las variantes más económicas del Model 3/Y y los elevados precios del petróleo.




