Las acciones del fabricante de automóviles Volvo Cars se desplomaron un 24% el viernes pasado después de que la empresa registrara unos números rojos en el tercer trimestre mucho mayores que lo esperado, duplicara su consumo de liquidez y anunciara, además el despido de 2.500 empleados en todo el mundo, si bien la mayoría se corresponderán con Suecia.
Los títulos de la empresa se precintaron el viernes desde una posición más o menos lineal de 14,12 coronas suecas hasta un mínimo de 9,89, y apenas consiguió remontar ayer en el mercado sueco de valores, tras cerrar a 10,91 coronas.
La caída de precio de las acciones de Volvo (de 14,12 a 9,89 coronas suecas) supuso el viernes una pérdida de capitalización bursátil de 12.542,98 millones de coronas, lo que equivale aproximadamente a 1.126,55 millones de euros.
El fabricante nórdico ha registrado unas pérdidas de 3.700 millones de coronas suecas (373 millones de dólares) en el trimestre y en comparación con el beneficio de 5.800 millones de coronas del ejercicio precedente.
Analistas de la entidad crediticia Citi han apuntado que el consenso del mercado preveía unas pérdidas mucho menores, del entorno de 700 millones de coronas.

Recortará otros 5.000 millones
Hay que recordar que la caída se produce en un momento en el que la empresa, propiedad de la automovilística china Geely, se enfrenta a una demanda de vehículos eléctricos que no termina de despegar en muchos mercados, ademas de la creciente presión de los aranceles en EEUU y las difíciles condiciones del mercado en China.
Los ingresos de la compañía han cedido casi un 50%, por ejemplo.
«El tercer trimestre ha sido muy decepcionante y refleja un año que se ha vuelto mucho más difícil que lo anticipado. Nuestro plan de reestructuración en curso necesita un refuerzo decisivo”, ha asegurado el consejero delegado de la empresa, Hakan Samuelsson, en declaraciones a Reuters.
El directivo ha asegurado que los recortes deberían completarse a mediados de 2027, aunque no ha descartado medidas adicionales.
Samuelsson regresó de su jubilación en 2025 con un contrato de dos años para reflotar Volvo, pero a pesar de los elevados recortes y diversos planes estructurales, las perspectivas de la compañía han empeorado y el fabricante ya ha adelantado que necesitará reducir costes en otros 5.000 millones de coronas.
El ya ex CEO de Skoda, Klaus Zellmer, sustituirá a Samuelsson el próximo año.




