El mantenimiento del sistema de iluminación del automóvil o las operaciones de sustitución o reparación de faros, lámparas o intermitentes estuvieron presentes en el 6,8% del total de entradas en los talleres realizadas el año pasado, según un reciente estudio realizado por la consultora The Hub Automotive.
En el análisis de la marca de iluminación para automoción de Philips, Lumileds, en el que han participado cerca de 2.000 automovilistas, la cifra dista de las operaciones más recurrentes de los talleres españoles, aquellas relacionadas con el mantenimiento y el desgaste de mecánica (72,6%).
Después se encuentran las visitas provocadas por la mecánica general y la sustitución de neumáticos (que representaron el 26,8% y el 13,9%, respectivamente). Las operaciones vinculadas al sistema de iluminación sí superaron, en cambio, a las relacionadas con la carrocería (6,5%) y las de lunas y parabrisas (3,6%).
La edad y kilometraje del vehículo influyen en la incidencia de los distintos tipos de visitas al taller. En el caso concreto de la iluminación, los vehículos con un kilometraje de entre 175.001 y 225.000 kilómetros son los que más operaciones relacionadas con lámparas, faros e intermitentes generaron, ya que estuvieron presentes en el 10,7% de sus entradas al taller el pasado año.
Por detrás se encuentran los vehículos que más entradas relacionadas con este tipo de operaciones concentraron fueron los de 50.001 a 125.000 (8,9%) kilómetros y los de más de 225.000 kilómetros (6,4%). Para aquellos con un kilometraje entre 125.001 y 175.000 kilómetros, apenas supusieron el 4,9% del total. En vehículos nuevos, con menos de 50.000 kilómetros, la presencia de operaciones relacionadas con el sistema de iluminación es mínima, apenas pesaron un 1,3% en el total de órdenes de trabajo.
Philips, dada la importancia en el mantenimiento del sistema de iluminación en cuanto a seguridad, anima a los automovilistas a realizar, al menos una vez al mes, una revisión visual del adecuado funcionamiento de todas las luces del vehículo. Y a acudir a su taller de confianza si algo no funciona.
Las luces provocan que el resto de los conductores y los peatones con los que nos cruzamos nos vean, por lo que es conveniente comprobar el buen funcionamiento de todas las luces (posición, cruce, carretera, freno, marcha atrás, intermitentes y antinieblas) y mantener su superficie exterior libre de barro y suciedad.
Del mismo modo, siempre que se detecte alguna irregularidad (una bajada en la intensidad, por ejemplo) debe consultarse a un especialista para que verifique la existencia de problemas y proceda, en su caso, a su solución.







