Siete de cada diez conductores estarían dispuestos a cambiar de marca por adquirir un coche con tecnología que les permita apartar la vista de la carretera mientras el vehículo conduce de modo autónomo, prestación conocida en la industria como eyes-off, según un sondeo global elaborado por la firma israelí de tecnología de radar Arbe Robotics junto con la consultora Global Surveyz.
Esa misma prestación se convierte además en factor decisivo de compra para el 69% del público encuestado y en motivo de cambio de marca para el 73%, de acuerdo con el estudio realizado a mil conductores con edades entre 18 y 65 años en China, Estados Unidos, Europa y otros mercados asiáticos.
Del lado de la disposición a pagar, el 43% de los conductores ata el desembolso a que la tecnología funcione bajo cualquier condición climática y de iluminación, un 26% acepta una cuota suplementaria reducida si esa fiabilidad queda asegurada y un 18% admite pagar una cantidad significativa.
A esa partida se suma como segundo factor crítico la velocidad en autopista, con un 38% del público dispuesto a pagar la prestación solo si mantiene los ritmos habituales de circulación en vías rápidas, un 29% que admite una cuota moderada por ese funcionamiento y un 17% que firmaría un desembolso considerable cuando el sistema opere a plenas velocidades.
«Los datos demuestran que las capacidades eyes-off funcionan como un auténtico motor de compra», ha asegurado al respecto Ram Machness, consejero delegado de Arbe Robotics.
Con sede en Tel Aviv y oficinas en Estados Unidos, Alemania y China, Arbe Robotics está ultimando el desarrollo de un chipset de radar de alta resolución para sistemas de conducción autónoma de hasta nivel 4.







