Las flotas corporativas podrán cubrir el 57% de las ventas de vehículos eléctricos que los fabricantes necesitan en 2030 para cumplir los objetivos de reducción de emisiones de dióxido de carbono si una futura normativa europea fija un umbral obligatorio del 69% de electrificación en las nuevas matriculaciones de grandes empresas y excluye los híbridos enchufables, según previsiones efectuadas por la organización ecologista Transport & Environment.
La propuesta actual de la Comisión Europea fija un objetivo medio del 45% de electrificación en las nuevas matriculaciones de automóviles de grandes compañías en los Estados miembros.
Con ese porcentaje, los constructores cubrirían el 37% de las ventas de eléctricos necesarias para alcanzar las metas de 2030.
Elevar el listón hasta el 69% de vehículos eléctricos puros en el canal corporativo permitiría generar hasta dos millones de matriculaciones adicionales en 2030, según T&E, que apunta que, bajo ese escenario, fabricantes como BMW «se asegurarían» el 72% de sus ventas requeridas de eléctricos, Volkswagen el 61% y Volvo el 59%.
Con el umbral del 45% planteado por Bruselas, las grandes empresas solo electrificarían por encima del conjunto del mercado en seis países: Alemania, Italia, Austria, Irlanda, Luxemburgo y Países Bajos. En el resto de Estados miembros, el ritmo corporativo quedaría alineado o por debajo del mercado general.

Hasta 1,9 millones de unidades fabricadas en Europa
La entidad ha explicado también que el 74% de los nuevos eléctricos corporativos matriculados en 2025 ya se ensamblan en sedes europeas, una proporción que «podría aumentar si las ayudas públicas se vinculan a modelos producidos en la Unión Europea, definición que se incorporará en la futura Industrial Accelerator Act«.
Bajo un objetivo del 69%, los fabricantes europeos podrían vender hasta 1,9 millones de eléctricos adicionales producidos en Europa en 2030, volumen que multiplica por cuatro la producción anual aproximada de la planta de Volkswagen en Wolfsburgo para todas las motorizaciones.
Con el 45% actual, el máximo adicional se situaría en 1,2 millones de unidades fabricadas en territorio comunitario.
La propuesta comunitaria define como grandes empresas a aquellas que cumplan al menos dos de estos tres criterios: activos superiores a 25 millones de euros, una cifra de negocio de más de 50 millones de euros o más de 250 empleados.
Estas empresas, según los cálculos de T&E, representan únicamente el 0,16% del total de empresas que operan en la Unión Europea.





