Las matriculaciones de turismos propulsados por gas licuado del petróleo han crecido un 420% en España y un 135% en Europa durante el último lustro, con el fabricante ed automóviles Dacia al frente del 80% del mercado nacional en el primer semestre del año, según datos divulgados por la marca.
Dacia ostenta el liderazgo del GLP en España de forma ininterrumpida desde 2017 por ser la única marca que ofrece la bicarburación gasolina-GLP en toda su gama de vehículos térmicos, «con independencia del modelo y de la versión», ha significado la marca.
El empuje de esta tecnología se apoya en una «combinación de argumentos económicos y regulatorios», con un ahorro que la empresa estima de hasta el 50% en comparación con un vehículo equivalente de gasolina —entre 4 y 5 euros cada 100 kilómetros en modo GLP—, una autonomía combinada de los dos depósitos que alcanza los 1.590 kilómetros sin necesidad de repostar y la homologación con la etiqueta medioambiental ECO que «permite la circulación libre por las Zonas de Bajas Emisiones incluso en jornadas con restricciones».

Desde los inicios de esta tecnología hace 15 años, la enseña de origen rumano ha comercializado un millón de vehículos GLP en todo el mundo y acumula 150.000 unidades vendidas en el mercado español bajo esta motorización.
Dos de cada tres clientes que adquieren un modelo de la marca se decantan por la variante Eco-G en el momento de la compra, ha puntualizado Dacia.
En la actualidad, el parque circulante global de vehículos GLP supera los 28 millones de unidades, de las que más de 250.000 ruedan por las carreteras españolas, al tiempo que la Unión Europea considera al gas licuado del petróleo como «energía verde», con una reducción de las emisiones de óxidos de nitrógeno del 68%, de partículas contaminantes del 100%, de dióxido de carbono del 14% y del ruido del motor en torno al 50%, de acuerdo con las cifras de la Asociación Europea de Gas Licuado.







