El fabricante de automóviles General Motors ha aplazado sin un calendario definido el desarrollo de su nueva generación de pick-up eléctricas, inicialmente prevista para el final de la década, dentro de un ajuste estratégico que priorizará de nuevo los motores de combustión y las tecnologías híbridas y frente a la baja cadencia actual comercial y reducida adopción del vehículo eléctrico.
Hasta ahora, el grupo de Detroit había trabajado en versiones actualizadas y de menor coste de modelos eléctricos como las gamas Sierra, Silverado, Escalade IQ y Hummer, con un objetivo de inicio de producción fijado inicialmente en 2028, según la publicación especializada Automotive News.
Respecto del estado actual del programa, la compañía ha comunicado a su red de proveedores la suspensión del desarrollo sin una nueva fecha de reactivación, de acuerdo con el mismo medio, que recoge asimismo que distintas fuentes del sector industrial y del ámbito de proveedores sitúan la llegada de esta nueva generación más allá de 2030, en función de la evolución de la demanda y de las decisiones de asignación de capital que adopte el fabricante en los próximos ejercicios.
Sobre la oferta actualmente en el mercado, la automovilística mantiene la producción de las pick-up eléctricas en Factory Zero, su planta ubicada en Detroit-Hamtramck, lo que permitirá sostener su presencia comercial en el segmento de gran tamaño mientras redefine el calendario de desarrollo futuro.
Dentro del ajuste de prioridades, la multinacional ha redirigido recursos financieros e industriales hacia otros programas, entre ellos una nueva plataforma de motores de combustión denominada T1-2, cuya entrada en funcionamiento está prevista en su complejo industrial de Orion a partir del próximo año.







