Los mercados financieros continúan penalizando al fabricante de vehículos ultradeportivos británico Aston Martin y acaban de situar a la compañía en un escenario de difícil gestión, con sus bonos con un valor actual por debajo de 80 peniques por libra y su capitalización reducida a 430 millones de libras (493 millones de euros).
La presión se está trasladando también de modo directo al parqué para la empresa, ya que las acciones del fabricante , de acuerdo con una información publicada por The Financial Times, se sitúan en este momento en el entorno de 42 peniques, muy lejos de las 19 libras por título con las que debutó en 2018, año en el que su valor de mercado alcanzó 4.300 millones de libras (4.930 millones de euros).
Todo ello coincide con la previsión de posible escasez de liquidez expresada por la propia marca para los próximos meses, lo que obligaría a la firma a recurrir a nuevas fuentes de financiación si no logra estabilizar su flujo de caja.
En 2025, la compañía cerró el ejercicio con una liquidez de 250 millones de libras (287 millones de euros), tras haber consumido 321 millones de libras (368 millones de euros) en el primer semestre y 313 millones de libras (359 millones de euros) en el mismo periodo del año previo.

A lo largo de los últimos 12 meses, Aston Martin ha captado unos 125 millones de libras (143 millones de euros) mediante la venta de su participación minoritaria en el equipo de Fórmula Uno y a través de nuevas aportaciones de capital.
Además de ello, este mismo año anunció una operación adicional de 50 millones de libras mediante la cesión de derechos de nombre vinculados a su escudería de F1.
La evolución operativa del grupo se ha visto seriamente condicionada por el retraso en el lanzamiento de su modelo híbrido Valhalla y por la exposición a los aranceles aplicados por Estados Unidos a los vehículos importados desde Reino Unido.
La marca ha anticipado en sus últimas cuentas, eso sí, una ligera mejora en su rendimiento financiero cuando finalice el ejercicio en curso, apoyada en la renovación de su gama y en medidas internas de eficiencia.
Entre los accionistas de la compañía figuran el empresario canadiense Lawrence Stroll, el grupo chino Geely y el fondo soberano de Arabia Saudí.








