El fabricante estadounidense de vehículos eléctricos Tesla ha obtenido en Países Bajos la aprobación de su sistema de conducción autónoma Full Self-Driving, lo que abrirá la posibilidad de su implantación en España y en otros mercados europeos a lo largo del verano, una vez que cada país reconozca la homologación a escala nacional, según ha indicado la empresa dirigida por Elon Musk.
Con esta aprobación, Países Bajos se convierte en la primera puerta de entrada regulatoria del sistema en Europa, donde ya opera en Estados Unidos, Canadá, China y Corea del Sur.
El sistema aprobado se sitúa en el nivel L2+, lo que implica que el vehículo puede ejecutar todas las funciones de conducción de forma autónoma, aunque exige la supervisión continua del conductor, que puede retirar las manos del volante pero debe mantener la atención sobre la vía.
La aprobación ha corrido a cargo de RDW tras un proceso que ha incluido más de 1,6 millones de kilómetros de pruebas en carreteras europeas, alrededor de 4.500 simulaciones en pista y el cumplimiento de más de 400 requisitos regulatorios documentados.
Pruebas: 16.000 millones de km, nada menos
Otro punto de interés reside en que los vehículos equipados con esta tecnología llevan meses en fase de pruebas en carreteras españolas y de otros países de la Unión Europea, ha explicado Tesla, con demostraciones dirigidas a usuarios desde el asiento del acompañante.
Respecto de la arquitectura técnica, la compañía ha optado por una solución basada en cámaras, sin recurrir a sensores LiDAR, lo que ha elevado la complejidad del proceso de validación en Europa.
La normativa de la UNECE (Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa) no obliga al uso de tecnologías concretas, aunque sí exige «redundancia y capacidad de funcionamiento en múltiples condiciones», extremo que el fabricante ha justificado.
Los datos aportados por Tesla recogen más de 16.000 millones de kilómetros recorridos con Full Self-Driving en todo el mundo, con un sistema que registra un incidente menor cada 2,5 millones de kilómetros, frente a los 354.000 kilómetros de media de los conductores humanos, y un incidente grave cada 8,5 millones de kilómetros, frente a los 660.000 kilómetros en conducción convencional.
El enfoque sin LiDAR reduce la necesidad de hardware adicional, ha explicado también Tesla, con menores requerimientos de potencia de cálculo y consumo energético, frente a los sistemas con múltiples sensores, que pueden generar hasta ocho gigabytes de datos por segundo y requerir más de mil teraoperaciones por segundo.








