La acción de la rent a car estadounidense Avis Budget Group sigue cayendo en picado en picado y se ha situado en 187,07 dólares (174 euros al cambio actual) al cierre bursátil de ayer, un 73,8% por debajo de los 713 dólares a los que concluyó en su pico de la semana pasada y cerca de un 78% menos que los 847 dólares que llegó a marcar en el máximo intradía del miércoles pasado, en plena corrección del estrangulamiento bajista (short squeeze) que ha acosado a la compañía en el último mes, esto es, la compra masiva y forzada de títulos por parte de inversores bajistas para cerrar las apuestas a la baja que mantenían abiertas sobre el valor.
El derrumbe del título ha arrastrado al Dow Jones Transportation Average, uno de los índices bursátiles más antiguos de Estados Unidos, hasta los 20.000 puntos del cierre de ayer y le ha hecho ceder un 11% en dos sesiones desde los cerca de 24.000 puntos a los que llegó a finales de la semana pasada.
Empujada por su elevada cotización, Avis se ha convertido en los últimos tiempos en la compañía con mayor peso dentro del indicador, con cerca de un 20% del agregado, hasta el punto de actuar ahora como principal motor del peor tramo de dos sesiones del DJTA tras las ventas masivas que se produjeron el año pasado tras el anuncio de la imposición de aranceles por parte de Donald Trump.
Pentwater Capital, detrás del rally
A propósito del origen del repunte de Avis y que ahora se está diluyendo, hay que retrotraerse al momento en el que el fondo Pentwater Capital Management, uno de los mayores accionistas de la compañía, reveló en marzo que estaba cincelando una participación cercana al 20% en el capital de la rent a car, lo que disparó el ansia de los inversores a corto por cubrir sus posiciones y cerrar sus iniciales apuestas en contra sin pérdida, lo que desencadenó la escalada del valor, según Bloomberg.
La avalancha de compras ha catapultado el título cerca del 600% desde el pasado marzo y lo llevó a máximos por encima de 713 dólares al cierre y cerca de 847 dólares en el máximo intradía del miércoles, antes del derrumbe registrado durante el resto de la semana pasada y que se ha prolongado en el cierre de ayer.
Más allá del impacto en la propia compañía, el Dow Jones Transportation Average, que recoge a las 120 principales firmas del país en transporte, logística y movilidad y pondera a sus miembros por precio de la acción y no por capitalización, había promediado entre 17.000 y 18.500 puntos en lo que iba de año hasta que el rally de Avis empujó al indicador a la zona de los 24.000 puntos.
Pese al desplome de la última semana, el valor de Avis todavía cotiza un 46,1% por encima de los 128 dólares a los que terminó la sesión del 2 de enero, primer día hábil del ejercicio, y un 87,2% por delante de los 99,9 dólares en los que se movía el título el pasado 20 de marzo, en los días previos al ataque de las posiciones cortas que disparó su cotización.







