La firma de renting australiana SG Fleet ha ganado la puja por la gestora de flotas FleetPartners tras acordar su compra en efectivo a 5,30 dólares australianos (3,30 euros al cambio actual) por acción y dejar atrás las ofertas del grupo japonés Orix y del consorcio formado por Sumitomo, según ha detallado la propia FleetPartners.
Sumitomo y Orix presentaron el 14 de septiembre pasado las mejores ofertas no vinculantes, de 4,65 dólares australianos (2,89 euros) por acción cada una, mientras que SG Fleet puso encima de la mesa 4,55 (2,83 euros), de modo que los 5,30 dólares australianos pactados superan en 65 centavos de dólar australiano (40 céntimos de euro) las dos más altas.
El acuerdo ha situado el valor global de FleetPartners en 1.130 millones de dólares australianos ó 703 millones de euros al cambio actual, lo que representa una prima del 87,3% sobre el precio inicial de 2,83 dólares australianos (1,76 euros) al que cotizaba la acción de la empresa cuando se inició la batalla por su control.
FleetPartners ha informado de que su Consejo de Administración recomendará «por unanimidad» votar a favor de la operación.

Se unen los dos grandes grupos australianos
SG Fleet, propiedad hasta la fecha por fondos de capital privado gestionados por el grupo Pacific Equity Partners (PEP), pagará la compra con un mix de cash y deuda.
Un punto clave al respecto reside en que SG Fleet y FleetPartners han sido históricamente los dos grandes rivales y competidores directos en el mercado de gestión de flotas y renting de vehículos en Australia y Nueva Zelanda.
FleetPartners supera 80.000 vehículos y SG Fleet gestiona unos 240.000 en Australia y Nueva Zelanda, de modo que el grupo resultante reuniría una flota superior a 320.000 vehículos.
Hay que apuntar que la operación necesita aún la autorización de la Oficina de Inversión Extranjera y de la Comisión de Comercio de Nueva Zelanda, de la Comisión Australiana de Competencia y Consumo (ACCC) y del régimen australiano de inversión extranjera.
Existe otro interesante condicionante en forma de invitado esencial en la figura del fabricante de automóviles nipón Mitsubishi Motors, que cuenta nada menos que con el 19,93% del capital desde dfinales del año pasado y que aún no ha dicho en público en qué sentido votará. En el caso que nos ocupa, la aprobación final de la operación requiere de la aprobación del 75% de los votos de los accionistas, y Mitsubishi —que cuando alcanzó ese umbral afirmó de modo tajante que no quiere comprar la empresa— dispone del casi el 20%.

Cuatro pretendientes y una retirada
También hay que recordar al lector que fue SG Fleet la que inicio el pulso por en julio pasado con una oferta de 3,60 dólares australianos (2,24 euros) por acción que el consejo de FleetPartners rechazó por considerarla “insuficiente”. El también gigante y gestor canadiense de flotas Element Fleet Management planteó días después una compra de FleetPartners condicionada a un plazo de tres semanas y a la exclusividad respecto del resto de postores. El Consejo de la empresa, ávido por recibir una propuesta más suculenta, también lo descartó.
Otro enorme gigante, en este caso la nipona Orix, que a la chita callando controla una flota de renting superior a 1,5 millones de vehículos, irrumpió el 11 de agosto con una oferta de 3,80 dólares australianos (2,36 euros) por acción, el mismo día en que SG Fleet elevó la suya a cuatro dólares (2,49 euros).
Dos semanas después se incorporó a la ‘guerra’ el consorcio Sumitomo Mitsui Auto Service, creado por dos socios históricos que aparecieron en la puja de la mano de esta última, la joint venture formada por el grupo industrial Sumitomo Corporation y el grupo financiero Sumitomo Mitsui Financial Group (SMFG) que domina el renting y leasing en Japón con una flota gestionada de cerca de 1,2 millones de vehículos y con grandes lazos e intereses en toda la cuenca australiana.
Por su parte, Element Fleet Management, la socia de Arval en la denominada como Element-Arval Global Alliance y con 3,2 millones de vehículos bajo gestión, abandonó la batalla en septiembre pasado al no revisar al alza su oferta. Y Sumitomo Mitsui Auto Service tambien se quedó atrás, ya que recordaremos al lector de Fleet People que también forma parte de la alianza Element-Arval Global Alliance a través de su filial en Japón.
Orix y Sumitomo Mitsui Auto Service mostraron como últimas propuestas conocidas los 4,65 dólares australianos (2,89 euros) por acción del 14 de septiembre.

¿Y qué pasa con Ayvens?
Para dar aún más información al respecto, hay que apuntar que SG Fleet es, paradójicamente, el partner en Australia y Nueva Zelanda de la firma de renting Ayvens, cuya red conjunta con ese socio y con Wheels, su homólogo en Norteamérica, gestiona 3,4 millones de vehículos en 42 países.
Y se completa el ‘lío’ derivado de la venta de FleetPartners con otro convidado de piedra, pero muy listo, el banco de inversión Goldman Sachs, que declaró el 9 de octubre una participación significativa del 5,01% en FleetPartners, equivalente a 10,62 millones de acciones después de acumularlas de forma escalonada en el mercado desde junio, cuando partía de una posición inferior al umbral de declaración obligatoria del 5%.
Su paquete vale hoy 56,3 millones de dólares australianos (35 millones de euros) al precio pactado de 5,30, de modo que su ganancia oscilaría entre 5,95 millones (3,7 millones de euros), si adquirió el grueso en septiembre y octubre a una media de 4,74 dólares australianos (2,95 euros), y 26,24 millones (16,3 millones de euros), si lo compró en junio y julio con la acción a 2,83.
La acción de FleetPartners cerró este lunes a 5,11 dólares australianos (3,18 euros) y acumula una revalorización del 80,6% desde la jornada con el denominado como ‘precio no afectado’ (sin interferencia por el interés de compra de sus activos) de 2,83 dólares australianos del 31 de julio.
FleetPartners celebrará la votación final de accionistas en febrero y preve completar su venta en marzo de 2027, siempre que obtenga todas las aprobaciónes regulatorias necesarias y, por supuesto, el visto bueno de Mitsubishi.





