La UE quiere reducir la diferencia existente entre las emisiones oficiales y las del mundo real corrigiendo el «factor de utilidad», el cual establece la proporción de conducción impulsada por electricidad, al calcular las emisiones oficiales de los vehículos con tecnologías híbridas enchufables.
El lobby energético T&E (Transport & Enviroment) ha comprobado que la primera corrección en 2025/2026 ya ha animado a los fabricantes a instalar baterías más grandes y ampliar la autonomía eléctrica ya que, según el informe realizado por la entidad, una mayor autonomía eléctrica habría compensado tres cuartas partes del aumento de las emisiones oficiales de CO₂ (relacionado con el factor de utilidad).
El análisis de los datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente revela que las emisiones reales de los PHEV son solo un 14% inferiores a las de los coches convencionales de combustión e híbridos, explica el lobby, y eso a pesar de que las cifras de las pruebas oficiales sugieren una reducción del 83%.
«Incluso cuando la batería alimenta el vehículo, el motor de combustión funciona durante aproximadamente un tercio de los kilómetros recorridos», explica T&E.
En este punto hay que matizar que las emisiones del PHEV dependen en gran medida del uso que se haga del vehículo. Si se carga frecuentemente y se conduce con suavidad por zonas urbanas, apenas quemará combustible. En el extremo contrario, si nunca se enchufa a la red y se usa mucho por carretera, lógicamente gastará como un híbrido convencional.

El eje francoalemán, de nuevo
El análisis también muestra que un mayor progreso tecnológico podría mantener las emisiones por debajo de los 50 gramos de CO₂ por kilómetro, una vez que las normas de emisiones de enchufables de la UE se hayan corregido aún más.
Dado que la próxima corrección de las normas de contabilidad de los enchufables debe comenzar en noviembre de 2026, T&E insta a los gobiernos a mantenerla en marcha para reflejar las emisiones reales de este tipo de tecnología.
Esta advertencia se produce cuando Alemania está presionando claramente para que se congele la próxima corrección del factor de utilidad de los vehículos enchufables y como parte de las negociaciones francoalemanas sobre un paquete integral de medidas para la automoción.
«Si Alemania se sale con la suya, los fabricantes seguirán exagerando la cantidad de kilómetros que los PHEV recorren en modo eléctrico, lo que dejará a los consumidores con facturas de combustible más altas y aumentará la dependencia del petróleo en la UE», ha asegurado al respecto Lucien Mathieu, director de vehículos de T&E .
En su opinión, la corrección del factor de utilidad está «haciendo algo más» que solucionar «cifras de emisiones engañosas,» porque a su juicio está «empujando a los fabricantes a mejorar la autonomía de los vehículos híbridos enchufables».
El directivo ha finalizado puntualizando que «resulta indignante que Europa vuelva a debatir si debe seguir utilizando emisiones engañosas para vender automóviles».





