La electrificación interesa, pero no compensa. Esa debe ser la conclusión que, a pesar de la nueva ola ecoconsciente que inunda el sector de automoción, tiene el renglón del renting de vehículos que, dicho sea de paso, sabe medir y mide al céntimo la ecuación entre eficiencia, eficacia y economía.
Durante los nueve primeros meses del ejercicio actual, y de acuerdo con datos exclusivos obtenidos por esta publicación a través de la consultora especializada MSI, se han matriculado en España 145.544 turismos, SUV y comerciales ligeros en régimen de renting con motorizaciones que utilizan combustibles fósiles, en concreto diésel, gasolina y sus respectivos ‘hijos’ de hibridación ligera, que no representan avance ecológico alguno.
Se da la circunstancia de que el dato hasta septiembre representa, además, un crecimiento del 1,4% en comparación con las 143.559 unidades diésel, de gasolina y microhíbridas comercializadas en el mismo periodo del ejercicio pasado, y siempre según los datos consultados por Fleet People.
También hay que decir que la penetración de este tipo de tecnologías es menor respecto del periodo enero-septiembre de 2025, ya que si en 2026 (enero-septiembre) su cuota ha sido del 69,5%, durante el año pasado fue del 72,87%.
Este dato se ha dado porque se han vendido más automóviles en renting durante lo que llevamos de año, 209.343 unidades en renting de empresa (sin contar con rent a car), respecto de los 197.000 de enero-septiembre del año pasado.

Uno de cada cuatro coches de renting es diésel
Dentro de las particularidades de cada propulsión en renting cabe destacar que a pesar del ruido al respecto, el diésel sigue siendo la tecnología preferida por las empresas que utilizan el renting para desplazarse, con 54.142 unidades comercializadas y un 25,86% de cuota: uno de cada cuatro coches que se compran en renting siguen siendo diésel.
La cuestión es que, si se añade el volumen de las hibridaciones sencillas diésel en renting, la cifra se incrementa. Bajo este epígrafe se han vendido hasta septiembre 11.905 vehículos, un 1,63% menos. Representan el 5,7% de las matriculac iones de renting.
Y en el caso de los diésel ‘normales’, hay que apuntar igualmente que se han vendido un 10,73% menos que en el año pasado, aunque su volumen sea el más elevado.
Si hablamos de la gasolina, sus cifras también son relevantes y mantienen una penetración del 17,2%, con 35.986 unidades y un descenso del 6,88%. Siendo un dato que hay que tener en cuenta, se queda corto para la vista del lector si añadimos que en el periodo analizado se han comercializado en renting 43,511 automóviles microhíbridos de gasolina, con un fenomenal repunte del 35,3% y una cuota de mercado del 20,78%.
Estas tecnologías que hemos comentado suponen prácticamente el 70% del renting español, si bien se puede decir que el componente de combustible fósil se extiende aún más si contamos con los híbridos sencillos, automóviles que ninguna marca de automoción del mercado es capaz de ofrecer con, por decir una cifra concreta, seis kilómetros eléctricos rodando de modo continuo.
Entre enero y septiembre del ejercicio actual se han matriculado en España 29.540 automóviles híbridos sencillos de gasolina, un 18,11% más, con un 14,11% de cuota de mercado.
Habida cuenta de que no hay propuestas diésel con hibridación sencilla, si sumamos los datos de la hibridación sencilla al conjunto fósil nos encontramos con que el 83,61% de los automóviles que se compran en renting actualmente en nuestro país se mueven de manera prácticamente total con propulsiones diésel y de gasolina.

¿Y el resto? ¿El 16,39% restante?
Pues no se crean que se corresponde con vehículos cien por cien eléctricos, lo que sería una gran noticia. Al fin y al cabo, el promedio de penetración de vehículos eléctricos hasta septiembre en las 12 primeras potencias europeas ha aumentado de modo significativo, hasta casi el 33%, teniendo en cuenta todo tipo de canales de ventas. Bajo esas circunstancias, un 16,39% no sería un dato nada malo.
La cuestión es que ese porcentaje de cuota lo acaparan las tecnologías híbridas enchufables, de las que sí que se puede asegurar que aportan un beneficio ecológico desde un punto de vista objetivo, por mucho que se empeñen en decir lo contrario determinados lobbies energéticos como la asociación Transport & Environment (T&E), que ha sido regada desde el punto de vista financiero y desde 2020 con un total de 5,6 millones de euros por la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo, la cual depende directamente del Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega, el duodécimo productor de petróleo del mundo.
Las matriculaciones de híbridos enchufables de gasolina ascendieron hasta 19.413 unidades entre enero y septiembre pasado en régimen de renting en España —la quinta tecnología más vendida—, con 33% de crecimiento en entregas y una penetración del 9,27% a la que hay que añadir el 0,67% de cuota de los híbridos enchufables diésel (1.407 unidades, un 8,8% menos).
Así las cosas, teníamos el 69,5% de combustibles fósiles casi puros (diésel, gasolina y sus microhíbridos), que suben hasta el 83,61% si se añade el 14,11% de los híbridos sencillos y que, con los híbridos enchufables, aumentan aún más su peso total en el renting, hasta el 93,55%.
Se pueden imaginar dónde está el resto del mercado de renting.
La inmensa mayoría, en el renting de automóviles eléctricos puros, de los que se han vendido 11.292 unidades entre enero y septiembre, un 6,79% más. Su penetración de mercado es del 5,39%, un dato que se puede calificar ya como muy bajo a tenor de los crecimientos expresados en el resto de Europa en este ámbito. En el mismo periodo del año pasado, su penetración en el renting era del 5,4%. Apenas ha crecido.
El avezado lector se habrá dado cuenta de que falta un pico para el 100%. Lo sabemos, hemos computado hasta el 98,94% incluyendo eléctricos. El resto hasta el 100% lo gestionan el GLP, con unas 1.400 unidades y el gas microhíbrido, con cerca de 800 unidades.






