El mayor fabricante de automóviles del mundo, Toyota Motor, ha anunciado un descenso de sus ventas globales del 6,4% en su último mes computado, agosto, y respecto del año anterior, después de comercializar en todo el planeta 790.743 vehículos.
La caída ha sido parcialmente compensada por los buenos resultados cosechados por el gigante del motor en mercados como el europeo, donde multinacional vendió en agosto 78.527 unidades, un 2,6% más que el año pasado.
España merece renglón aparte, ya que su aumento comercial en agosto fue el mayor de Toyota de entre los grandes mercados europeos en los que opoera, con una subida del 19,4% y 9.150 unidades (las cifras comunicadas por Toyota incluyen su marca Lexus).
De vuelta a sus resultados globales, el desplome del 22,8% en China arrastró ciertamente las ventas a la baja del grupo.
Las ventas en EEUU, el principal mercado de Toyota, también cayeron un 4,4% con 215.556 unidades, aunque sus modelos híbridos han capeado bien el gran aumento en el precio del combustible.
En Oriente Medio, por su parte, descendieron de un modo drástico por causa de la guerra de Irán, un 37,5% concretamente, si bien en su núcleo local, en Japón, aumentaron un notable 9,1%.





