Según datos analizados por la entidad AECA-ITV, el 20,8% de las furgonetas y vehículos comerciales ligeros que se presentan a la inspección en el plazo correcto son rechazados.
La cifra aumenta progresivamente hasta alcanzar el 26,3% cuando el retraso es de entre cero y seis meses; el 30,9%, cuando se retrasan entre seis y 12 meses y el 34,1% cuando el vehículo llega a la ITV con más de un año con la ITV caducada.
Es decir, la tasa de rechazo es más de 13 puntos porcentuales superior (65% más) entre quienes acumulan más de un año de retraso frente a quienes acuden en plazo.
Resulta por tanto evidente que actitud despreocupada de los usuarios que retrasan pasar la revisión en el plazo, también se manifiesta a la hora de mantener su vehículo en condiciones óptimas.
Los datos de 2025 muestran también cuáles son los capítulos en los que se concentran en mayor medida los defectos detectados en estos vehículos.
El capítulo de alumbrado y señalización encabeza la clasificación, con un 23,2%, seguido del de emisiones contaminantes (19,2%) y ejes, ruedas, neumáticos y suspensión (18,8%).
Los frenos representan un 12,4%, mientras que acondicionamiento exterior, carrocería y chasis alcanzan el 8,3%, apunta AECA-ITV, que asegura que «el mantenimiento adecuado es especialmente necesario en unos vehículos con muchos años que además hacen muchos kilómetros».
Con una edad media de 17,7 años, superior a la del parque de turismos, la media de kilómetros que marcan los contadores de este tipo de vehículos, según la entidad, es de 230.000 kilómetros en las furgonetas y de 320.000 kilómetros los vehículos comerciales ligeros.
Levar la ITV caducada puede implicar multas de entre 200 y 500 euros.





