La UE está expuesta de una manera especial por ser la región que más depende del diésel y hay que decir que el consumo en carretera representa el mayor porcentaje de uso del gasóleo en el euroentorno.
Como ocurre a nivel mundial, una gran parte se dedica al transporte de mercancías, y los camioneros pagan ahora más de 236 euros a la semana en costes adicionales, según el estudio de T&E (Transport & Environment), enfocados en la descarbonización del transporte.
Y en el caso de los conductores, desembolsan ahora 30 euros adicionales cada vez que llenan sus depósitos.
El director sénior de T&E, Antony Froggatt, considera al respecto que la estrategia de “dieselización” de décadas de Europa se está volviendo en contra de los europeos: “los precios más altos en los surtidores están asfixiando a los consumidores, mientras que los mayores costes de transporte encarecen todo lo demás. Es una ironía cruel que EEUU sea el menos vulnerable a una crisis que han provocado ellos mismos, mientras que la economía europea vuelve a recibir el golpe”.
Froggatt, en línea con los principios de su organización, considera que la solución pasa por la electrificación: “cada diésel que reemplazamos por uno eléctrico supone otros mil litros de petróleo ahorrados.»
Expuestos… Casi todos
Casi todos los países europeos están expuestos a los altos precios del diésel. Solo Francia alberga casi una quinta parte de todos los coches diésel de Europa y en España, según un reciente estudio de Solera, el parque actual está compuesto en un 56% por vehículos diésel y en un 34% por gasolina.
Los híbridos representan alrededor del 9%, mientras que los eléctricos apenas alcanzan el 1%.
Desde T&E apuestan por los planes de desguace financiados por los gobiernos para retirar de la circulación una gran parte del parque de turismos diésel actual.
“Si la prima actual del diésel continúa hasta Navidad, la UE habrá gastado lo mismo que ofrecer una prima de desguace de 2.000 euros para todos los coches diésel de más de 15 años”, aseguran.





