La Comisión Europea ha dado luz verde a su controvertido plan para electrificar las flotas corporativas, tras fijar en el caso concreto de España una cuota mínima objetiva del 36% para los turismos y SUV de cero emisiones a partir del año 2030, penetración que se situará en un mínimo del 29% en el caso de los vehículos comerciales de cero emisiones, de acuerdo con los documentos legales oficializados al respecto por Bruselas y cotejados por Fleet People.
Dicho objetivo de cuota mínima será, a partir de 2030, del 55% si se combinan los turismos y SUV eléctricos puros y los denominados por la Comisión Europea como ‘de bajas emisiones’, es decir, aquellos con unas emisiones inferiores a 50 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.
En el caso de los comerciales eléctricos puros y de bajas emisiones, la cuota mínima se ha establecido en el 32% a partir de 2030.
Bruselas ha asegurado al respecto, sin dejar duda alguna al respecto, que “se establecen objetivos obligatorios a nivel de los Estados miembros para apoyar la adopción de vehículos de cero emisiones y bajas emisiones por parte de las grandes empresas”.
Es importante reseñar que las matriculaciones de empresas representan alrededor del 60% de todas las matriculaciones de turismos y alrededor del 90% de las matriculaciones de furgonetas en la UE, de acuerdo con cifras de la propia Unión Europea.

Discrecionalidad estatal en la aplicación de la norma
Hay que decir que la única buena noticia para el universo de las flotas de empresa, en una decisión que va a cambiar los modelos comerciales de vehículos en el ámbito de la empresa y el renting a partir de ahora, reside en que Bruselas ha dejado discrecionalidad a los Gobiernos del Euroentorno para adoptar las medidas, pero siempre que cumplan con los criterios mínimos aprobados.
Además de ello, la Comisión Europea ha asegurado también que permitirá que se adopten incentivos públicos para promover la venta de automóviles de bajas emisiones eléctricos, pero exclusivamente en estos casos y si se fabrican en la Unión Europea.
Los targets mínimos apuntados por la CE para las flotas corporativas no solo se quedarán en las cifras que se han señalado a partir de 2030, sino que se endurecerán de modo considerable a partir del año 2035.
En este sentido, el target de cuota combinada de turismos y SUV de emisiones cero y de bajas emisiones se ha situado en el 76% a partir de 2035, teniendo en cuenta que el mínimo de cuota de turismos de cero emisiones a partir de esa fecha será del 64%.
Para los vehículos comerciales, la cuota mínima combinada de vehículos de emisiones cero y de bajas emisiones será del 76% a partir de 2035, y del 64% en el caso de únicamente los comerciales eléctricos puros (a partir de esa fecha).

2028: Obligaciones de cada Gobierno
En su acuerdo alcanzado hoy, la Comisión Europea ha asegurado que cada Estado miembro estará obligado a dar cuenta ante Bruselas desde el 28 de febrero de 2028 del paquete de medidas introducidas para alcanzar los targets mínimos exigidos, y tendrán que hacerlo cada dos años.
En este particular, la institución continental ha afirmado que, a partir de 2030, “los Estados miembros deberán garantizar que una parte específica de los nuevos turismos y furgonetas de empresa matriculados en sus territorios sean de cero o bajas emisiones”.
A partir de 2031, y con una cadencia reducida a partir de entonces a un año, cada Estado “determinará y comunicará a la Comisión el número total de vehículos corporativos nuevos matriculados por grandes empresas en su territorio durante el año natural anterior, desglosados en turismos y furgonetas, así como la proporción de vehículos de emisiones nulas y bajas en cada una de esas categorías”, de acuerdo con los anexos remitidos por la alta institución consultados por Fleet People.
En concreto, y de acuerdo con el redactado comunitario, los Estados “extraerán y presentarán anualmente” datos de los registros nacionales de vehículos sobre la composición de las flotas corporativas (número de vehículos, categorías, proporción de vehículos de cero emisiones) de las grandes empresas [sic].
Al respecto, dichos datos tendrán que ser transmitidos por los países a través de un registro central utilizado para las normas sobre CO₂ que será gestionado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).
CE: Los eléctricos usados serán más baratos
Bruselas ha justificado su decisión aduciendo que el incremento de la cuota de vehículos corporativos de cero emisiones (turismos, furgonetas y camiones) estará en disposición de generar “reducciones adicionales de las emisiones de CO₂ de entre 10 y 43,4 toneladas métricas entre 2030 y 2050 (…), así como menores emisiones de NOx.
De igual modo ha explicado que también conllevará la reducción del uso de combustibles fósiles, pero que también redundará en la caída en los gastos en impuestos sobre los combustibles para las grandes empresas, las pymes y los ciudadanos mediante una mayor adopción de eléctricos, “especialmente en las flotas con alto kilometraje”.
Otro elemento que mejorará una mayor concentración de eléctricos, según Europa, es que supondrá la “mejora de la disponibilidad y la asequibilidad de los eléctricos de segunda mano para los hogares y las pymes, aumentando el flujo de vehículos eléctricos corporativos hacia el mercado de segunda mano”.
“Dado que los vehículos de las empresas recorren más kilómetros al año, esto también se traducirá en una mayor reducción de las emisiones”, ha añadido la Comisión Europea en sus documentos justificativos para obligar a las grandes empresas a matricular más coches ecológicos.





