El renting aporta 1.400 millones de euros anuales de negocio a la posventa de automoción en España, una cifra que equivale al 9% del total de ese negocio y que asciende al 13% si se acota la lectura exclusivamente al área de carrocería, según datos de la empresa de software y datos Solera publicados por la Asociación Española de Renting.
De acuerdo con el artículo, uno de cada cinco vehículos del parque español con menos de cinco años pertenece a la modalidad de renting, «el tramo de mayor valor para la posventa», mientras que en el conjunto del parque circulante el peso del canal «apenas alcanza el 3%, con un millón de unidades», según la doble lectura del parque que recoge el análisis de Solera.
La juventud del parque de renting, con un «mantenimiento programado y una frecuencia de paso por el taller superior a la media», es el primer motor de esa sobrerrepresentación que identifica el análisis, mientras que el segundo es la cláusula contractual de devolución del vehículo en las mismas condiciones de uso al término del contrato, que «canaliza al taller cualquier reparación de carrocería antes de la entrega».
Hacia 36 millones de coches
Solera indica al respecto que en España circulan 30 millones de vehículos, seis millones más que en 2015, con un saldo anual entre matriculaciones y bajas de 300.000 unidades a favor de las altas, una dinámica que «tira al alza del volumen pero acelera el envejecimiento del parque».
De aquí a 2035, la mitad del parque de vehículos español superará los 15 años de antigüedad y la flota total se acercará a 36 millones de vehículos, según las estimaciones de Solera.
El parque de renting superará 1,3 millones de unidades en ese mismo horizonte, una flota que no será mayoritaria por volumen pero cuyo peso en la cuenta del taller «seguirá por encima del que sugiere su cuota en el parque», según el escenario que defiende Solera.
Ese peso y cuota del renting en la cuenta del taller contará, detalla Solera en la web de AER, con una «exigencia añadida» de digitalización y control de procesos para atender al cliente de renting, a cambio de «una carga de trabajo más estable que la del cliente particular» y de un parque cada vez más renovado desde el punto de vista tecnológico, con una «brecha de competitividad creciente entre talleres».







