El fabricante estadounidense de automoción Ford mantiene negociaciones con los departamentos de Defensa de varios gobiernos europeos y norteamericanos para suministrar flotas de pick-ups y software a sus Fuerzas Armadas, según ha confirmado el propio grupo y después de indicar que dichas conversaciones están siendo «productivas».
El consejero delegado del grupo, Jim Farley, explicó en una reunión con analistas el mes pasado que la compañía está manteniendo «conversaciones tempranas con el Gobierno de Estados Unidos sobre algunas necesidades relacionadas con Defensa», sin aportar más detalles.
Ford apoya su oferta en las plataformas comerciales F-Series y Ranger junto con sus respectivas líneas Super Duty, además de tecnologías ya desplegadas en el canal corporativo la división Ford Pro.
Algunos Gobiernos ya utilizan vehículos del fabricante norteamericano destinados a actividades relacionadas con la Seguridad, entre ellos misiones de transporte militar con su modelo Ranger y otras versiones para Cuerpos Policiales, específicamente en Estados Unidos.
Más rápido que el desarrollo militar
El argumento esgrimido por el fabricante par impulsar su negocio de flotas en el ámbito militar dse está centrando «acortar los plazos y rebajar los costes en comparación con el desarrollo de hardware militar» tradicional, lo que, según la compañía, requiere años de trabajo y miles de millones de dólares en inversiones.
La iniciativa de la automovilística se enmarca dentro de la estrategia de la división Ford Pro, que agrupa el negocio de la marca del óvalo en el ámbito de las flotas profesionales.
«Las funcionalidades y el software desarrollados para esos clientes encajan con las necesidades de modernización de las flotas gubernamentales», ha asegurado Ford.







