El fabricante de vehículos eléctricos Tesla ha extendido su servicio de taxi autónomo a Orlando y Tampa, en Florida (EEUU), un día antes de que el fabricante publique sus resultados del segundo trimestre y con Wall Street pendiente del avance del servicio como uno de los pilares de la evolución de la capitalización bursátil de la compañía.
El servicio de robotaxis de la empresa arrancó en Austin en junio del ejercicio pasado y se ha extendido a Dallas y Houston a principios del año en curso, a Miami este mismo mes y ahora a las dos ciudades de Florida.
La decisión de ampliación de este servicio de Tesla, de acuerdo con Reuters, se produce al tiempo que los inversores de la firma cuestionan su ritmo de despliegue a tenor de los numerosos objetivos de expansión anunciados por la marca e incumplidos.
Al respecto, el primer ejecutivo de la empresa, Elon Musk, ha remarcado que el enfoque hacia este negocio debe adoptarse «con cautela» y que las pruebas de seguridad son «el principal freno» para que se produzca una expansión más rápida.
Los taxis autónomos de Tesla funcionan con cámaras e inteligencia artificial, a diferencia de Waymo —del gigante Alphabet—, que recurre a sensores de detección por láser, denominados Lídar.
La acción de Tesla ha cedido un 13,5% en lo que va de año en el Nasdaq, desde los 438,07 dólares a los que cotizaba a principios de enero y hasta los 378,93 dólares del cierre del martes.





