El fabricante de automóviles de lujo Jaguar, perteneciente al consorcio industrial indio Tata, ha anunciado que prescindirá de 4.000 trabajadores en sus operativa de Reino Unido a lo largo de los dos próximos años.
La empresa ha comunicado que afronta esta medida para salvaguardar su futuro y competitividad de cara al futuro cercano y prevé unos ahorros de 2.200 millones de euros tras aplicar los recortes
Jaguar dispone de un centro industrial en Reino Unido, país en el que da trabajo a más de 30.000 personas. En el mundo, la compañía, que lleva algunos años reinterpretando su estructura de negocio para tratar de captar nueva clientela, emplea 40.000 personas.
El nuevo concepto de la compañía pasa por el lanzamiento de al menos cinco modelos nuevos a lo largo del próximo año, para lo que ha tenido que invertir miles de millones de euros.
La marca, que llegó al alcanzar un pico comercial histórico de casi 181.000 vehículos vendidos en el mundo en 2018, ha visto cómo sus ventas se han reducido de manera drástica desde esa fecha, pasando de las algo más de 100.000 unidades de 2020 a las menos de 40.000 que comercializó en 2024 y las 25.000 de su último ejercicio fiscal.
Los analistas de mercado consideran que Tata, la propietaria de Jaguar y de Land Rover, ha efectuado en estos últimos años una especie de ‘quiebra conducida’ de la primera para resituarla en el mercado de nuevo y después de que en los dos últimos ejercicios asegurarar que renacería como marca de lujo de vehículos eléctricos en exclusiva.





