El mayor gestor de activos del mundo, BlackRock, afronta un conflicto de interés interno en torno a la posible reestructuración de la deuda de la firmad e vehículos deportivos de lujo Aston Martin Lagonda, toda vez que sus fondos de deuda propios y HPS Investment Partners —la firma de crédito privado que integró hace un año— mantienen posiciones enfrentadas en la misma negociación.
Los fondos de BlackRock forman parte del comité de acreedores que se ha constituido para presentar un frente común ante la compañía en el caso de que esta necesitara abordar una refinanciación o captar liquidez adicional. Su posición choca con la de HPS, que negocia con Aston Martin la posibilidad de aportar más liquidez a la marca mediante el traslado de activos fuera del alcance de sus acreedores actuales.
HPS, que ya invirtió en 2024 en el equipo de Fórmula 1 de la marca británica, figura entre los fondos más avanzados en las conversaciones para inyectar nuevo capital en Aston Martin, según explica Reuters.
La exposición de BlackRock a los bonos de Aston Martin se reparte entre fondos de gestión activa y vehículos indexados. Todos sus acreedores suscribieron un pacto de cooperación que les obliga a actuar de forma coordinada en las conversaciones sobre la deuda, ante el temor a que la compañía buscara financiación por otras vías.
La coincidencia de dos divisiones del mismo gestor en lados contrarios de una negociación de deuda resulta excepcional dentro del negocio de crédito, según las fuentes consultadas por Reuters, y podría volverse más frecuente a medida que la concentración del sector continúe desarrollándose.





