Las marcas de automóviles chinas han elevado su cuota en el mercado mexicano al 17% en el primer semestre del ejercicio actual, con 137.525 vehículos vendidos, un 27,7% por encima de los 107.712 del mismo periodo del ejercicio anterior, pese al arancel del 50% que el Gobierno mexicano fijó en enero sobre los turismos procedentes de China y otros países asiáticos,.
Así lo recoge un informe de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) que apunta que el alza en la cuota hasta el 17% de las firmas chinas contrasta con el 14% de un año antes, el 7% de 2022 y apenas el 1% de 2020.
El viceministro de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, ha señalado no obstante que esas cifras de ventas resultan «engañosas» porque los fabricantes chinos arrancaron el año con un stock muy abultado.
«Lo importante es que las medidas han frenado las importaciones de vehículos procedentes de Asia», ha subrayado, en referencia a la caída del 43% de las importaciones de turismos chinos en los cinco primeros meses y respecto del mismo tramo del ejercicio anterior.
Geely encabezó el crecimiento de ventas en el semestre, por delante de MG Motor, Changan y Chery, de acuerdo con AMDA y según informa Reuters, que destaca que BYD conserva el liderato del mercado mexicano aunque sus ventas han cedido un 1% en el semestre.
Según Reuters, la rápida expansión de las enseñas chinas en México inquieta a Estados Unidos, que recela de que México «sirva de trampolín» para acceder al mercado estadounidense y desequilibrar un sector que aporta 1,2 billones de dólares anuales a su economía.





