La agencia de calificación crediticia Fitch acaba de elevar a ‘A’ la calificación crediticia a largo plazo de la multinacional de renting Ayvens y ha mantenido las de sus competidores Arval Service Lease, en ‘A’ y Leasys Italia, con ‘A-‘, de acuerdo con el último informe de solvencia publicado por la compañía de análisis global de crédito.
La cadena de calificaciones otorgada por Fitch se ha establecido bajo el denominado como «principio de soporte» respecto de sus matrices bancarias, de modo que las tres firmas han recibido una calificación ubicada un escalón por debajo que la atribuida a sus respectivos bancos propietarios.
Fitch ha indicado de modo expreso que «el negocio de renting es estratégico para los grupos, si bien complementario al núcleo bancario» de las matrices.
Ayvens ha mejorado un escalón después de que Fitch revisara el 12 de mayo pasado la calificación de Société Générale, mantenida en ‘A+’ con perspectiva estable, y publicara cuatro días antes sus nuevos criterios de calificación bancaria.
Por su parte, Arval mantiene ‘A’ tras la confirmación de su matriz, BNP Paribas, en ‘AA-‘ con perspectiva estable, mientras que Leasys conserva ‘A-‘ al colgar de Crédit Agricole, también con una nota de solvencia ‘AA-‘.

La clave de todo, el usado
Las calificaciones otorgadas por la agencia de calificación a estas tres grandes del renting europeo se han mantenido en un nivel de sostenimiento pese a la mala evolución de las ventas de coches usados a la finalización de contrato de los últimos ejercicios.
El negocio de usados es una pata clave del negocio de renting y ha perdido fuelle «por el enfriamiento del mercado europeo de segunda mano tras la subida acumulada de los últimos años, con un ajuste más acusado en los eléctricos», según ha apuntado la agencia.
Leasys, por ejemplo, se llevó la peor parte y cerró 2025 con pérdidas en sus ventas de coches de segunda mano, según ha confirmado la propia empresa, si bien Fitch espera que, en términos generales, las tres firmas mantengan una «rentabilidad sólida en 2026″ sostenida por los márgenes de los contratos y p»or un control prudente del riesgo».
No obstante, la agencia de crédito estima que la presión sobre los precios de los vehículos usados conitnuará, al menos «entre 12 y 18 meses más».
Fitch ha finalizado su informe destacando que la consolidación del sector y el encarecimiento previsto de la financiación «mantendrán el pulso competitivo entre los grandes operadores, que se apoyarán en su escala, su despliegue geográfico y las sinergias de las compras más recientes para defender sus márgenes».







