El valor residual de los vehículos electrificados —híbridos enchufables y eléctricos puros— de las marcas chinas se está hundiendo en Alemania al doble de velocidad que el resto del mercado, ya que han pasado de retener el 61% de su precio de venta al público a comienzos de 2024 a solo el 47% tras finalizar el mes de abril pasado.
El conjunto del resto de vehículos con las mismas tecnologías del resto de marcas no chinas cedió en ese tramo también, pero siete puntos porcentuales, la mitad que los 14 perdidos por los vehículos chinos, de acuerdo con cifras manejadas por la consultora DAT publicados por Automotive News.
Los expertos atribuyen la caída china en sus valores residuales y la brecha respecto del resto de marcas a «un problema de confianza».

El director de Alianzas Estratégicas de la firma de renting Arval en Alemania, Christian Schüssler, ha asegurado a Automotive News y al respecto que «sin una confianza estable en la marca no hay demanda estable de su vehículo de ocasión, y sin demanda no se puede fijar un precio fiable».
Las renting se cubren ante posibles devaluaciones
A esa desconfianza se suma la del propio comprador, ya que casi la mitad de los alemanes consultados por un infomre publicado por la propia DAT «da por hecha» la retirada de muchas marcas chinas de aquí a cinco años y teme quedarse sin recambios ni mantenimiento para sus automóviles.
Incluso las empresas de renting se han vuelto más exigentes ante esa incertidumbre y algunas están reclaman «compensaciones por adelantado» antes de aceptar coches chinos en sus flotas, según ha afirmado el responsable de Tasación de la DAT, Martin Weiss.

Las marcas chinas venden además mucho por canales rápidos, según recoge el medio de comunicación, a través de vías como el rent a car, las automatriculaciones y las suscripciones, coches que vuelven pronto al mercado de ocasión, con muchos kilómetros y un historial de mantenimiento incompleto, lo que se traduce finalmente en que se venden a precios inferiores con mayores descuentos aún, lo que empuja todavía más a la baja el valor residual.
Otro último factor muy influyente reside en la gran velocidad a la que las marcas chinas lanzan modelos nuevos, lo que DAT interpreta que «juega en su contra» porque los vehículos se quedan anticuados mucho antes.
En cuanto se anuncia el sucesor de un vehículo, el que sigue a la venta pierde valor de golpe», finaliza la compañía.






