El presidente de Toyota España, Miguel Carsi, no consideraría “sano” que la Comisión Europea obligara a los clientes profesionales de vehículos a adquirir automóviles eléctricos con el fin de cumplir un cupo determinado en su búsqueda por reducir las emisiones de dióxido de carbono de la región europea.
Así lo ha asegurado el primer ejecutivo de la compañía en declaraciones a Fleet People, y tras ser preguntado por la normativa legal que está preparando la Comisión Europea en relación con la electrificación de las flotas de vehículos profesionales en el continente europeo.
En línea con el aplazamiento de la normativa CAFE anunciada el pasado jueves por la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, y que dará más tiempo a las marcas de automóviles para reducir las emisiones medidas de sus vehículos a la venta, la institución comunitaria avanzó que está ultimando para finales de año una ley para que empresas, renting y rent a car incluyan vehículos eléctricos en sus flotas.

La Comisión no ha especificado más detalles, es decir, si ello supondrá la exigencia de cupos de adquisición mínimos de vehículos eléctricos, pero sí que ha avanzado ya la definición exacta de las tipologías de empresas que deberán cumplir la norma, en las que además ha incluido al sector del taxi, las VTC, el carsharing, los camiones y buses y las actividades de última milla con derivados comerciales y shuttles.
“Es importante que esperemos hasta comprobar cómo se redacta la norma finalmente, pero no vería muy adecuado forzar a los clientes profesionales, aunque veremos si hay ayudas también, quizás con ello también incentiven los descuentos a empresas”, ha afirmado el directivo a Fleet People.
Respecto de las políticas de ayudas que el sector del automóvil esperaba con el anuncio de von der Leyen de la semana pasada, Miguel Carsi ha subrayado igualmente que “habrá que esperar al redactado final” pero ha señalado también que “parece que las ayudas van en línea de las fábricas de baterías y de grandes clientes, pero no sabemos si serán una ayuda o un castigo”.
Al respecto, Carsi ha puntualizado que “cualquier imposición no sería sana porque desvirtúa el mercado y provocaría que clientes que no tengan intención de comprar un vehículo electrificado a lo mejor tengan que modificar su forma de hacer las cosas por una ley. Yo creo que el cliente es el que debe mandar”.
En este sentido, el espectro de la electrificación, el presidente de Toyota España ha remarcado que “nosotros siempre hemos sostenido que proporcionaremos al cliente lo que necesite en cada región y en cada mercado, y hay que decir que en algunas regiones quizás se ha forzado el eléctrico en un momento en el que el cliente no estaba preparado, cuando lo importante es que trabajemos para que el cliente se dirija hacia ese nuevo escenario de una manera natural, no forzada”.

Récord de ventas en 2024 y previsiones optimistas
En relación con la evolución de la compañía en nuestro país, Toyota marcó un nuevo registro histórico de ventas en España el año pasado, después de matricular más de cien mil unidades, lo que a su vez representó batir el récord de 2023.
“El mercado ha empezado muy fuerte en febrero, vemos que hay crecimiento aparte de la Dana, que ha acelerado las ventas especialmente en Valencia, y también estamos observando una anticipación de compras por parte de las empresas de rent a car de cara a la campaña de Semana Santa”, ha asegurado Carsi.
En cuanto al volumen de ventas de Toyota estimado para este 2025, el ejecutivo ha preferido mantenerse cauto: “no solemos hacer previsiones y tampoco las solemos modificar, aunque cada año es más difícil de establecer un número. Aun así, esperamos que crezca el mercado y que nosotros nos situemos por encima de su crecimiento”, ha explicado el directivo.

CAFE y su cumplimiento
Otro punto de toque del presidente de Toyota, y de nuevo retomando el aplazamiento de la ejecución de la normativa CAFE, se ha referido a que tanto Toyota como Lexus, ambas marcas pertenecientes al grupo Toyota, que ya mantienen hoy unos niveles de dióxido de carbono inferiores a lo marcado previamente para 2025 por la normativa (93,6 gramos por kilómetro).
“La verdad es que el aplazamiento es una buena noticia para el sector. Va a dar tiempo a adaptar el cumplimiento normativo en muchos casos, aunque en el nuestro ya lo estábamos cumpliendo, y esto nos puede dar una oportunidad de volumen para seguir ganando espacio al nivel de dióxido de carbono que teníamos previsto”.
Sobre CAFE, Carsi ha querido puntualizar además que la industria europea del automóvil es consciente de que “las normas están para cumplirse, aunque es verdad que hemos visto que no todo el mundo estaba adaptado. Pero confiamos en que se cumpla en estos tres años, porque es importante remarcar que no es que se perdonen los límites, sino que se difieren. Esperemos que este anuncio ayude a otras empresas que estaban más justas”.






