Una encuesta realizada por las firmas Here Technologies y SBD Automotive sobre vehículos eléctricos ha revelado que más del 50% de los conductores norteamericanos encuestados afirman que el aumento en los precios de la gasolina ha incrementado su interés por pasarse a un vehículo eléctrico.
Este cambio de tendencia llega además en un momento en que la política federal sobre vehículos eléctricos ha cambiado radicalmente, con la eliminación de subvenciones, recortes para las infraestructuras de carga y relajación en las normativas de emisiones.
En lo que va de año las ventas de eléctricos en EEUU han supuesto un 5,37% del mercado total, una bajada del 3% respecto de 2025, según los datos de The Alliance for Automotive Innovation. Es un porcentaje muy inferior a la de la Unión Europea (22%).
Además el mercado está dominado por Tesla con sus modelos Tesla Y y Tesla 3, con el Chevrolet Equinox EV a mucha distancia.
El estudio evidencia también que la ansiedad por encontrar un enchufe para recargar, que durante mucho tiempo fue la razón principal para descartar un vehículo eléctrico, está desapareciendo ya que el 47% de los encuestados afirma que hay una cantidad razonable de cargadores públicos disponibles, casi el doble del 28% que opinaba lo mismo en 2025.
Aún demasiado caros
El gran obstáculo para entrar en el mundo de los eléctricos, de acuerdo con el informe, es ahora el precio porque dos de cada cinco conductores encuestados consideran que los vehículos eléctricos «son demasiado caros».
Iniciativas como la de la nueva marca Slate respaldada por Jeff Bezos, que va a vender un pick-up eléctrico por unos 25.000 euros, tratan de llegar a esos clientes con recursos limitados.

El estudio subraya además que los clientes son muy sensibles al precio, y destaca que las ventas de vehículos eléctricos de Toyota aumentaron un 136% este año impulsadas por modelos con precios que rondan los 30.000 dólares, como el bZ4x.
Otro dato interesante es que el 77% de los usuarios de eléctricos se muestran favorables a comprar otro eléctrico cuando reemplacen el actual.
La encuesta exploró también las actitudes hacia los fabricantes extranjeros y nacionales, y descubrió que más de un tercio de los conductores estadounidenses consideraría comprar un eléctrico chino.
Aun así, la lealtad hacia lo nacional sigue siendo fuerte, ya que más de tres cuartas partes de los estadounidenses (76%) afirman que probablemente considerarían a un fabricante nacional. Solo el 10% no lo haría.
Estos datos sugieren que, si bien los consumidores están cada vez más abiertos a nuevas tecnologías y competidores en el mercado de vehículos eléctricos, la familiaridad con la marca y la confianza siguen siendo factores de compra importantes.





