El Tribunal Superior de Justicia de Londres ha absuelto a Mercedes-Benz, Ford, Nissan, Renault, Peugeot y Citroën de la mayoría de los cargos presentados contra ellas dentro del proceso judicial por la supuesta inclusión de dispositivos de manipulación de emisiones en vehículos diésel y después de que una jueza haya desestimado la mayor parte de las alegaciones de los demandantes al adoptar una definición de esos dispositivos más restrictiva que la planteada por la acusación.
La magistrada ha establecido que un dispositivo de manipulación de emisiones solo abarca, bajo la normativa vigente, «dispositivos que operan con el propósito intencional y/o ilegítimo de hacer que el sistema de control de emisiones funcione de forma diferente cuando detecta el ciclo de prueba», una definición que ha dejado fuera buena parte de las conductas denunciadas por los 1,6 millones de demandantes agrupados en 13 conjuntos de demandas, según recoge Reuters.
No obstante, la jueza ha identificado dos hallazgos adversos para los fabricantes en esta polémica, en primer lugar en los modelos de Mercedes-Benz analizados, donde se detectó un dispositivo de temperatura del líquido refrigerante eliminado en una actualización de diciembre de 2015, si bien la jueza ha precisado que «no redujo la efectividad del sistema de control de emisiones».
El segundo hallazgo afecta a un modo de combustión presente en ciertos vehículos de Peugeot-Citroën.
¿Diferente que el ‘dieselgate’?
Automovilísticas como la propia Mercedes-Benz han celebrado el fallo al entender que el tribunal se ha pronunciado «muy mayoritariamente a favor» de la empresa, aunque ha señalado que discrepa del «hallazgo adverso» y estudia la posibilidad de recurrir al respecto.
El gigante Stellantis (propietario de Peugeot y Citroën), por su parte, ha informado de que solo ha avanzado una alegación en su contra y estudia solicitar una autorización preliminar para llevar adelante un recurso al respecto.
«Stellantis mantiene su firme posición de que todos sus vehículos cumplen con las normativas de emisiones aplicables», ha declarado el fabricante y según detalla la misma agencia.
Los abogados de los demandantes también contemplan recurrir, al considerar que la sentencia «ha adoptado una interpretación significativamente más restrictiva de la ley que la aplicada en otros países de Europa».
La sentencia se aplicará además a unas 800.000 demandas similares contra otros constructores de vehículos, teniendo en cuenta que en octubre próximo está previsto un nuevo juicio para determinar si los demandantes tienen derecho a indemnización por las vulneraciones identificadas.
Los demás fabricantes han sostenido ante el tribunal que sus casos difieren en lo esencial del escándalo dieselgate de Volkswagen, que se hizo público en 2015 y que costó al grupo alemán miles de millones de euros en litigios y sanciones.





