Las empresas de carsharing integradas en la Asociación del Vehículo Compartido de España (AVCE) cerraron 2025 con una facturación conjunta de 22,7 millones de euros, su máximo histórico y casi cuatro veces el volumen registrado en 2020, en el primer año de vida de la entidad, según el III Barómetro del Carsharing publicado por la patronal de este tipo de movilidad.
El ejercicio completo acumuló un total de 3,938 millones de viajes, lo que supone 40.610 más que en 2024 y un avance del 1%, un resultado que el presidente de AVCE ha descrito como «estable en flotas y usuarios y de crecimiento moderado en facturación».
La flota asociada del sector al cierre de 2025 era de 3.664 vehículos, por debajo de las cerca de 4.000 de 2024, como consecuencia del inicio de desflote que comenzó la firma Zity a finales del año pasado y que ha culminado con el cierre de sus opoeraciones en España hace escasas fechas.
• La carsharing Zity deja de operar en España
En cuanto a los trayectos medios, estos aumentaron hasta 13,92 kilómetros desde los 11,41 de 2022, un 22% más, con un total de desplazamientos en el año de 50 millones de kilómetros.
Cada vehículo promedió 3,15 usos diarios frente a los 0,92 de un coche particular en entorno urbano, ha señalado la patronal del carsharing.
Otros datos interesantes de la actividad de la flota de este negocio es que su principal usuario es un hombre de entre 41 y 55 años, que concentran el 41,9% de la demanda, en tanto que el tramo de 26 a 40 años aporta otro 29,1%.
En general, el principal atributo de las empresas de carsharing, para los usuarios, es que proporciona acceso a las Zonas de Bajas Emisiones de las ciudades.
Respecto de su uso profesional, el barómetro de la asociación apunta que casi el 23% de sus recorridos responde a situaciones laborales, por el 48% que representa el ocio y el 28% de los desplazamientos calificados, sencillamente, como «cotidianos».





