El valor bursátil del fabricante estadounidense de vehículos eléctricos Rivian Automotive cedió un 7,9% en la jornada de ayer y hasta 18,55 dólares por acción, después de dos semanas de un crecimiento ininterrumpido y cifrado en el 43% desde el 24 de junio, tras anunciar el lunes una ampliación de capital de 75 millones de acciones para recaudar unos 1.500 millones de dólares destinados a cubrir los compromisos exigidos por la obtención de un préstamo federal.
La compañía pretende recaudar con la operación esos 1.500 millones de dólares con los que cubrir los compromisos de aportación exigidos por un préstamo de 4.500 millones procedente del Departamento de Energía de Estados Unidos y del que espera empezar a disponer a principios de 2027.
El mercado ha interpretado la operación como una señal de dilución de valor, pese a que el título acumula una revalorización del 2,2% en el año en curso y cuenta con una capitalización bursátil de 25.400 millones de dólares.
Hay que recordar que Rivian anunció hace dos semanas sus resultados comerciales, con unas entregas de 12.194 vehículos en el segundo trimestre, muy por encima de los 10.600 que esperaban los analistas de mercado, y además de eso produjo 12.613 unidades, una cifra también también superior a las previsiones, lo que se tradujo en un fuerte crecimiento de sus acciones.
La compañía ha elevado su previsión anual de entregas hasta una horquilla de entre 65.000 y 70.000 vehículos, impulsada por el arranque de las entregas del nuevo SUV compacto R2, un modelo que se interpreta como calve para la consoldiación de la firma californiana.
Rivian cuenta entre sus accionistas con Volkswagen, el principal socio de la marca con una inversión estimada en unos 6.000 millones de dólares en la empresa y seguida por Uber, que se ha comprometido a invertir 1.300 millones más.





