La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado su Estudio sobre la infraestructura de recarga de acceso público para vehículos eléctricos en el que diagnostica un mercado que cuenta ya con 56.000 puntos de recarga pero que «se mantiene en fase incipiente», y ha advertido de modo adicional de que los problemas de competencia que cuajen ahora «resultarán difíciles de corregir más adelante».
De acuerdo con la CNMC, Iberdrola encabeza la red española de recarga de vehículos con 2.476 emplazamientos y 9.911 puntos de acceso público, por delante de Endesa, que suma 1.715 ubicaciones y 6.188 cargadores y de Repsol, con 1.365 y 4.895; Wenea, de su lado, acumula 586 emplazamientos y 2.654 puntos y EDP cierra los primeros puestos con 326 y 899.
La CNMC se ha referido a ese reparto «con cautela» debido al peso de los operadores asentados y su control sobre las ubicaciones de mayor valor.
El Regulador ha explicado que la fragmentación normativa está paralizando «proyectos viables» y ha disuadido de la entrada de nuevos operadores, ya que todavía se mantiene un elevado número de cargadores instalados «pero inoperativos» por la falta de permisos o de conexión a la red.
La entidad ha propuesto al respecto consolidar el marco regulatorio, fijar estándares comunes entre Administraciones y generalizar una ventanilla única con el principio de «solo una vez», para que las empresas no repitan la misma documentación ante cada Organismo Público.
Otro elemento importante de fricción reside en la consolidación de «precios opacos» de recarga que «impiden la comparación real entre redes», tal y como señala el estudio, que apunta que «esa asimetría libera a los operadores de la presión de competir en tarifa».
La CNMC reclama al respecto que los datos de precio, disponibilidad, medios de pago y condiciones técnicas lleguen al consumidor «de forma clara y actualizada en tiempo real».






