El fabricante de automóviles alemán BMW ha recortado su previsión de margen de su división de automoción de un modo drástico y hasta un retorno estimado de entre el 1% y el 3%, ren relación con su previsión anterior de hasta el 6%, lo que le ha obligado a a incrementar sus programas de reducción de costes en este ejercicio, en elq ue venderá muchas menos unidades que las que esperaba.
El consejero delegado, Milan Nedeljkovic, al frente del grupo desde mayo pasado y en sustitución de Oliver Zipse, ha apuntado de modo directo hacia el mercado chino y su caída de ventas en dicha región como causa del ajuste en las previsiones, así como por las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo.
Los ajustes del grupo se efectuarán, de acuerdo con el directivo, por la «contracción drástica de las condiciones de mercado».
BMW ha experimentado un descenso en sus entregas en China del 18% en los primeros cinco meses del ejercicio, cifra que encadena los continuos descensos de la firma en el país, que ya en el primer trimestre vio como sus entregas caían un 10%.

Europa y EEUU sostienen al fabricante
A pesar de la atonía expresada por el mercado chino, BMW ha compensado esos datos con crecimientos en Europa y en Estados Unidos durante el mismo periodo, si bien ninguno de los dos mercados ha podido compensar el impacto negativo de la región asiática, la de mayor volumen para el grupo bávaro.
Nedeljkovic no ha expresado un calendario concreto para la recuperación de los márgenes opoerativos de la automovilística ni ha avanzado ñas medidas estructurales que piensa adoptar.
Philippe Houchois, analista de la consultora Jefferies, ha apuntado sobre los datos de BMW que la evolución reciente en China anticipaba una advertencia sobre la caída en los beneficios de las marcas europeas, «pero no una revisión del margen de tal magnitud».






