Las reparaciones de sistemas anticontaminación han registrado el mayor crecimiento de todas las categorías en el primer semestre de este año y ya concentran el 17,9% de las intervenciones del taller, según un estudio de Recomotor que señala a filtros de partículas, catalizadores, válvulas EGR y sensores de emisiones como elementos con mayor número de intervenciones.
El diésel en zonas urbanas con restricciones medioambientales explica en buena medida ese tirón, explica Recomotor, habida cuenta de que esos vehículos «someten los sistemas de postratamiento a ciclos de regeneración más frecuentes e incompletos que aceleran su deterioro».
La firma sitúa, eso sí, el desgaste y el mantenimiento rutinario al frente del ranking de intervención con el 23,7% de las entradas y donde suspensiones, la transmisión y los embragues concentran el grueso de las actuaciones en vehículos con un kilometraje elevado.
La electrónica ocupa el tercer lugar con el 16,4%, posición que refleja la proliferación de asistentes a la conducción, centralitas de gestión y equipos multimedia en los vehículos más recientes y «la consiguiente multiplicación de fallos en sensores, cableados y módulos».
Por su parte, y de acuerdo con Recomotor, los amortiguadores, las rótulas y los brazos de dirección concentran el 14,8% de las intervenciones, provocado por el uso urbano intensivo y el peso de los SUV en los parques más moderno.
El estudio advierte de que el coste medio por avería ha ganado más peso que el número de visitas en la estructura de gasto del taller, ya que «una intervención sobre electrónica o anticontaminación supera con creces a una reparación rutinaria de desgaste».





