El estado estadounidense de California debate si aplaza hasta 2031 la obligación de que los coches conectados incluyan un sistema que permita a las víctimas de violencia de género bloquear el rastreo de su ubicación, y después de que la Alliance for Automotive Innovation (AAI), la patronal que agrupa a los grandes fabricantes del automóvil en Norteamérica, haya solicitado una prórroga urgente al Gobierno del Estado.
La ley que está en juego es la SB 1394, aprobada en 2024 para impedir que los maltratadores usen la tecnología del coche conectado como herramienta de acoso.
Desde el 1 de julio de 2026, los vehículos fabricados antes de 2028 que dispongan de GPS y puedan recibir actualizaciones de software deben incorporar ese mecanismo de desconexión que el conductor puede activar para cortar el rastreo remoto.
Los fabricantes alegan que cumplir el plazo legal es técnicamente imposible, toda vez que el ciclo de desarrollo de un automóvil abarca entre siete y ocho años y cualquier servicio conectado exige validaciones extensas para garantizar que no interfiere con la navegación, los sistemas antirrobo, las llamadas de emergencia o las ayudas a la conducción, ha explicado AAI.
El senador demócrata Christopher Cabaldon ha articulado el redactado de la prórroga en un proyecto de ley que retrasaría hasta 2027 la obligación para los vehículos de ese año y anteriores. Los modelos de 2028 a 2030 deberían instalar el sistema «tan pronto como sea factible» tras la compra, salvo que resulte «técnicamente inviable», y solo a partir de 2031 sería obligatorio en todos los vehículos nuevos que se vendan en California, según recoge el redactado legal, que incluye una cláusula de urgencia que exige la firma del gobernador Gavin Newsom y que debe ser refrendada antes de que finalice mañana, 1 de julio.
En el ámbito del vehículo corporativo, la normativa excluye a los vehículos de empresas de alquiler, por lo que el grueso del negocio de rent a car queda fuera de la obligación.
Pero las flotas de empresa, de igual modo que el conjunto del mercado de coches conectados entre sí, tendrán que adaotarse a la normativa.
California concentra el mayor mercado del automóvil de Estados Unidos.






