La plataforma de transporte bajo demanda de origen singapurés Grab ha puesto en marcha en Singapur un servicio piloto de taxis autónomos con una flota de 11 vehículos, lo que la sitúa como el primer operador del sudeste asiático que introduce este tipo de servicio sin conductor en condiciones de circulación real.
El despliegue de la compañía se ha apoyado en la colaboración que mantiene con el operador chino WeRide y llega tras varios meses de pruebas desde el inicio del programa en septiembre, periodo en el que los vehículos han transportado a más de mil usuarios y han acumulado más de 30.000 kilómetros de circulación autónoma, según ha informado Bloomberg.
El servicio se limita en esta fase inicial a dos rutas autorizadas dentro del distrito, con el objetivo de conectar zonas residenciales con equipamientos cercanos y nodos de transporte.
La iniciativa se enmarca dentro de la estrategia de la compañía para avanzar en la rentabilidad de su modelo de negocio, en un mercado regional de transporte y entrega con una elevada presión competitiva, en particular frente a actores como GoTo en Indonesia.
Grab ha intensificado su inversión en este ámbito durante los últimos meses con diferentes alianzas y participaciones en compañías especializadas como May Mobility, Vay o Momenta, además de su implicación en WeRide.
A ello se suma que otras plataformas internacionales como Uber o Lyft han seguido una estrategia similar basada en acuerdos con proveedores tecnológicos y operadores de flotas, con el objetivo de posicionarse como «agregadores» capaces de gestionar la asignación y utilización de vehículos autónomos a escala global.








