El fabricante de vehículos profesionales Volvo Trucks ha iniciado las pruebas en carretera de camiones pesados con motor de combustión de hidrógeno, una fase que la compañía ha calificado como el paso previo a su lanzamiento comercial, previsto incluso antes de 2030.
La tecnología empleada se basa en un sistema de inyección directa de alta presión, conocido como HPDI, que introduce una pequeña cantidad de combustible piloto a alta presión para facilitar la ignición del hidrógeno.
Volvo Trucks ya aplica este mismo sistema en su gama de camiones de gas natural licuado, con más de 10.000 unidades distribuidas en todo el mundo hasta la fecha.
La propuesta de Volvo apunta de modo directo al transporte de larga distancia y a los entornos donde la infraestructura de recarga eléctrica presenta todavía limitaciones o donde los tiempos de carga de los vehículos eléctricos resultan menos competitivos.
Según ha indicado el fabricante, estos camiones «ofrecerán prestaciones equivalentes a las de los modelos diésel en términos de potencia, par y conducción», lo que facilitará, en la práctica, su integración en flotas existentes sin alterar los procesos habituales de operación.
La compañía ha asegurado también que prevé introducir camiones eléctricos movidos por pila de combustible en volúmenes reducidos antes de 2030,.






