Si se echa la vista atrás y se analiza el desarrollo de cualquier empresa y prácticamente de cualquier tamaño en España a lo largo de los últimos 20 años, es difícil, pero muy difícil, encontrar alguna que pueda decir que la crisis pasó de puntillas por su estructura.
“Mantuvimos el empleo y prácticamente no nos afectó, no”, explicaba con tranquilidad Martí Batallé, el máximo responsable de la multinacional de renting Fraikin en España, en la reciente celebración del 20 aniversario del aterrizaje del grupo francés en nuestro país.
En 2008, justo cuando empezó a arreciar la tormenta financiera que poco tiempo más tarde se convertiría en una auténtica tempestad económica en España, Fraikin contaba con una flota de 3.761 vehículos.
Cuando Batallé explica que la crisis les rozó, se refiere a que la flota de la empresa descendió al año siguiente, sí. Pero en apenas cien unidades. Muchas empresas ya estaban echando el cierre en 2009. Más que muchas, la verdad.
A partir de esa fecha, el número de vehículos gestionados por la firma no ha dejado de crecer, hasta prácticamente duplicar su volumen a lo largo de este ejercicio. Esa es la previsión del grupo en España, superar los 6.000 vehículos de flota en activo, de los que cerca del 80% se corresponderán con contratos clásicos de renting de larga duración. Si lo que se contempla es el cuaderno de ventas, es posible que Fraikin pueda decir también que es de las pocas empresas a las que les fue bien con la crisis.
Con un volumen de ingresos anual de apenas 200.000 euros en 1995, Fraikin ya facturaba del orden de 36 millones de euros en 2007. Un año más tarde, 47,4 millones, un 30% más; en 2009 facturó 51 millones, 52 al año siguiente y este ejercicio, después de superar la barrera de los 65 millones de euros en 2016, Fraikin calcula que en 2017 registrará ventas por 72,6 millones de euros, con un crecimiento del 11,1%.
Especializando la cosa
En estos 20 últimos años, Fraikin se ha consolidado en nuestro país como una de las referencias del alquiler de flotas de renting gracias a su elevada dosis de especialización.
El 75% de la flota utilizada por sus clientes en 2016 estaba compuesta por vehículos frigoríficos —el 43,8%— y ambulancias —30,5%—, y en ambos casos, más el restante porcentaje de vehículos que conforman su portfolio, con una media de antigüedad muy baja teniendo en cuenta el tipo de vehículo con el que trabajan: menos de 3,5 años de promedio.
La única incertidumbre con la que trabaja Fraikin en España en este momento no tiene, paradójicamente, acento español. La matriz de la compañía está en plena fase de reordenamiento de su deuda financiera, por varios cientos de millones de euros, en un proceso del que se verá una solución antes de que acabe el verano, con tope septiembre.
La compañía está teóricamente controlada por el gigante de los fondos de inversión CVC Capital Partners, dueño del 69% del capital de Fraikin, si bien dicho control efectivo está en aire por cuanto los actuales acreedores de deuda de la empresa están negociando y decidiendo cuál es la mejor vía de futuro para el grupo dirigido por Pierre-Louis Collin.








