El gigante del comercio electrónico Amazon ha cruzado el umbral de 50.000 furgonetas eléctricas en funcionamiento en todo el mundo, lo que representa ya la mitad de su objetivo total de desplegar 100.000 vehículos de reparto de cero emisiones antes de que llegue 2030.
El fabricante de vehículos también estadounidense Rivian ha sido en el cargado de aportar el grueso de esa cifra, toda vez que la empresa californiana ha entregado yae 30.000 furgonetas de reparto eléctrico —las denominadas Electric Delivery Vans (EDV)— fabricadas para Amazon en virtud de un contrato marco de 100.000 unidades.
La práctica totalidad de esas unidades circula por carreteras estadounidenses, salvo un pequeño número de pruebas que Amazon efectuó hace un año en localizaciones europeas como París y Berlín.

17.000 cargadores solo en EEUU
Precisamente y al despliegue en EEUU se suma la flota europea que sí que es efectiva y que no tiene que ver con Rivian, tras concluir el ejercicio pasado con 10.000 unidades en circulación después de que Amazon incorporara 5.000 furgonetas de la marca Mercedes para sus tareas de última milla, todos producidos en Alemania y España y que están trabajando de modo fundamental en Austria, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido.
Para sostener la expansión eléctrica de Amazon, la compañía ha instalado decenas de miles de puntos de recarga en sus instalaciones globales, como en su país de origen, Estados Unidos, donde cuenta ya con 17.000 cargadores repartidos entre los centros de distribución del grupo y que representan la mayor red de recarga privada del país, según ha apuntado la propia compañía.
Junto a sus furgonetas, Amazon gestiona en Europa un centenar de camiones eléctricos de Mercedes y prevé duplicar esa cifra antes de que concluya este 2026.






