Una clara mayoría de los estadounidenses, el 72%, espera que su próximo vehículo funcione como un teléfono inteligente, con aplicaciones y servicios integrados. Al menos esto es lo que refleja la última encuesta realizada por la firma de tecnología Verra Mobility a 2.000 adultos estadounidenses que poseen o alquilan un vehículo de 2019 o de un ejercicio posterior.
Este ha sido el segundo estudio de este tipo llevado a cabo por Verra, muy especializada como proveedor de sistemas de telemática de gestión de flotas a firmas de rent a car, y revela que los vehículos conectados han pasado de ser una tecnología emergente a convertirse en una expectativa de consumo generalizada.
En los últimos años los fabricantes de automóviles han hecho un gran esfuerzo por mejorar la conectividad de sus modelos, y las pantallas táctiles se han convertido en un elemento imprescindible. La encuesta demuestra que los clientes valoran mucho este tipo de sistemas.
De hecho, un 72% de los estadounidenses esperan que su próximo coche “funcione como un smartphone” y más de la mitad, el 51%, afirma que las funciones conectadas influirían en su decisión de comprar una marca, modelo o versión superior diferente.

Vehículo conectado, al cabo de la calle
El uso activo de los servicios conectados también ha superado el umbral de la mayoría por primera vez: el 54% de los conductores utiliza al menos un servicio conectado proporcionado por el fabricante, en comparación con el 49% de la encuesta de Verra Mobility de 2024. La familiaridad con el término ‘vehículo conectado’ aumentó al 69%, frente al 60% de hace dos años.
Cathi Chinn, vicepresidenta de innovación de Verra Mobility, considera que la conclusión de la encuesta de este año es que los consumidores ya se han adentrado en los vehículos conectados y que lo hacen con expectativas reales.
«Los conductores ahora esperan que sus vehículos se comporten como los dispositivos que usan en cualquier otro ámbito de su vida, lo que está presionando a la industria del automóvil para ofrecer experiencias que lo justifiquen, especialmente en lo que respecta a los pagos integrados, los servicios de movilidad y las funciones de seguridad”, ha asegurado la ejecutiva.
Como era de esperar también, los conductores más jóvenes lideran la adopción de estas tecnologías en casi todas las métricas de la encuesta. El 67% de los conductores de entre 18 y 24 años utiliza al menos un servicio conectado, en comparación con el 44% de los de 55 a 64 años.
El 69% de los jóvenes de 18 a 24 años afirma que las funciones conectadas influirían en la compra de su vehículo, frente al 40 % de los de 55 a 64 años y el 63% de los jóvenes de 18 a 24 años y el 61% de los de 25 a 34 años consideran atractivo el concepto de cartera digital (digital wallet) en el vehículo, muy por encima de la cifra general del 44%.





