El beneficio neto del gigante chino fabricante de baterías para automóviles eléctricos CATL aumentó en el tercer trimestre aumentó un 14,5% y hasta 3.170 millones de dólares, su crecimiento más lento en casi dos años y muy por debajo del repunte del 41,2 % previsto por los analistas., según datos publicados por la propia compañía
La lentificación en la evolución de sus resultados se debe, de modo esencial, al nuevo impuesto sobre el consumo de baterías de iones de litio que se aplica en China e igualmente por medidas fiscales como la reducción en las devoluciones de impuestos a la exportación. Ambos elementos han comprimido los márgenes de las empresas de baterías de todo el sector, no solo de CATL.
Como consecuencia, el productor ha visto cómo el valor de sus acciones cayeron más de un 10 % tanto en Shenzhen como en Hong Kong, lo que se ha traducido en la pérdida de alrededor de 20.000 millones de dólares en una sola sesión.
Por su parte, los ingresos de la multinacional aumentaron un 58,6% hasta los 165.200 millones de yuanes (22.219 millones de euros), considerablemente por debajo de las previsiones, mientras que el beneficio neto cayó un 5,8% respecto al segundo trimestre y el margen bruto se redujo del 23,2% al 20,7%.
Creciendo hasta un 30% en 2027
Hay que añadir que el dominio de CATL sobre el mercado chino de vehículos electrificados también se está debilitando, según apunta la agencia de noticias Reuters, que indica que su cuota en el suministro doméstico de baterías cayó hasta el 40,9% en septiembre y desde el 49,8% registrado en enero, mientras que las de su rival BYD han aumentado desde el 17,4% hasta el 21,1%.
En el caso de Li Auto, que en abril ocupaba el cuarto lugar entre los mayores clientes de baterías de CATL, está cambiando su gama hacia baterías de producción propia fabricadas por Sunwoda, siguiendo los pasos de Xpeng y Xiaomi, lo que tambien está minando la capacidad comercial de CATL.
Todos estos descensos se están compensándose n parte, por el pulso exportador de CATL, con una cuota global en el uso de baterías para electrificados que ha pasado del 37,7% al 39,4% entre enero y agosto, impulsada por el auge de las ventas de vehículos eléctricos en Europa.
CATL prevé que la demanda global de baterías de uso automovilístico y para almacenamiento crezca entre un 20% y un 30% en 2027.




