El fabricante chino de automóviles BYD pospondrá el inicio de la producción de vehículos en su nueva planta de vehículos eléctricos en Szeged (Hungría) hasta 2026 y operará inicialmente por debajo de su capacidad, lo que supone que la empresa adelantará de este modo el arranque de su factoría en Manisa (Turquía), prevista originalmente para finales de 2026.
La planta de Hungría, con una inversión estimada de 4.000 millones de euros, comenzará a fabricar vehículos eléctricos en 2026, aunque lo hará con volúmenes reducidos, de unas decenas de miles de unidades durante ese ejercicio, según explica la agencia Reuters, que cita fuentes conocedoras del asunto.
Hay que recordar que dicha factoría húngara prevé ser el puntal del lanza de la producción de vehículos eléctricos de la marca china en Europa, si bien las expectativas comerciales del continente con estos modelos aún no están siendo lo suficientemente clarificadoras.
BYD tenía una capacidad proyectada de 150.000 vehículos anuales para Hungría, que, en fases posteriores, podría duplicarse hasta alcanzar las 300.000 unidades al año.
Según las mismas fuentes citadas por Reuters, la fábrica incrementará su actividad en 2027, aunque sin llegar todavía al nivel de producción previsto.
Turquía, un paso adelante
La planta turca asumirá un papel más relevante en la estrategia europea del grupo. Con una capacidad inicial que también se sitúa en 150.000 unidades anuales, producirá más vehículos que la planta húngara ya en 2026, según una de las fuentes consultadas, «con previsiones de un aumento sustancial en 2027 y un nuevo repunte del volumen de fabricación en 2028».
BYD ha confirmado que pondrá en marcha las instalaciones de Szeged el próximo mes de octubre, aunque todavía no ha detallado el calendario de inicio.
Hay que recordar que, en el caso de BYD, los aranceles europeos a la importación de vehículos alcanzan actualmente un total del 27% sobre sus importaciones, sumando el gravamen estándar del 10% y el recargo adicional aplicado por la UE el año pasado.
En este sentido, Turquía permitiría al fabricante chino eludir estas tasas en sus exportaciones a Europa, ya que Ankara mantiene un acuerdo de unión aduanera con la UE.






