El fabricante chino de taxis autónomos Pony.ai ha iniciado una guerra de precios en el segmento para plantar cara a Tesla en el mercado chino, con la previsión de situar el coste total de su modelo de séptima generación por debajo de 230.000 yuanes (28.500 euros al cambio actual) en 2027, una cifra inferior al precio de entrada del Tesla Model 3 producido en el propio mercado chino.
La compañía ha multiplicado por más de cinco su flota de taxis autónomos desde la presentación de la séptima generación el pasado año, con un salto de 270 a más de 1.400 unidades sustentado por una reducción del 70% en el coste de fabricación de los kits autónomos.
Además, la base de usuarios registrados de Pony.ai supera ya el millón de clientes, lo que supone casi triplicar el dato de un año antes.
«Tras una década de trabajo, hemos transformado la conducción autónoma de un concepto real», ha afirmado James Peng, fundador y consejero delegado de la compañía, ademas de indicar que «la cuestión hoy ya no es si el taxi autónomo puede funcionar, ahora se trata de saber cómo escalarlo de forma segura, eficiente y al coste adecuado».
La hoja de ruta del grupo asiático contempla superar los 3.000 taxis autónomos en circulación a finales de este ejercicio y alcanzar 20 ciudades en todo el mundo, con cerca de la mitad de esos despliegues en mercados internacionales. Para ello prepara una versión del Gen-7 adaptada a los marcos regulatorios y de infraestructura locales, con la previsión de desplegar más de mil unidades fuera de China.
Las acciones de Pony.ai cerraban el pasado día 28 a 8,86 euros al cambio actual en el parqué de Hong Kong, lo que supone, una caída del 34,6% en relación con el inicio del ejercicio en curso, en el que la empresa cotizaba a 13,57 euros.








