El fabricante surcoreano de automóviles Kia ha estrechado el diferencial de precio de sus modelos respecto de los rivales chinos en Europa para defender cuota frente al empuje comercial de marcas como BYD, en una estrategia que su consejero delegado ha equiparado con el inicio de una guerra de precios en el continente.
Durante el Investor Day de la compañía celebrado a comienzos de este mes, Ho Sung Song, consejero delegado de Kia, ha cifrado en un rango del 15-20% la brecha actual entre los precios de los vehículos de la firma coreana y los de los fabricantes chinos en suelo europeo, frente al 20-25% que mantenía hasta el ejercicio anterior, según Reuters.
Más allá del recorte de precios, el movimiento sitúa a Europa como el principal campo de batalla entre los fabricantes tradicionales y las firmas chinas, ante la desaceleración de las ventas en dicho mercado asiático y la práctica exclusión de estas marcas en mercado estadounidense.
Esta presión competitiva ya pesa en las cuentas de la enseña coreana, que ha anunciado recientemente un beneficio trimestral menor debido en parte a los incentivos aplicados en Europa para responder al avance de los competidores chinos.
Con la mano en el grifo de las subvenciones
«Las compañías chinas han iniciado una arremetida agresiva con modelos eléctricos a precios muy bajos, y en algunos países europeos su cuota de mercado ha crecido mucho más rápido de lo que habíamos anticipado», ha reconocido Kia durante la presentación de sus últimos resultados económicos.
A juicio del primer ejecutivo de la enseña surcoreana, la reestructuración del sector del automóvil chino llegará «antes que lo esperado», una vez que Pekín ha desplazado ahora su foco estratégico desde el sector del automóvil hacia otras industrias como la inteligencia artificial y la robótica.
Pekín aseguró el pasado octubre que está dispuesta a poner fin a las subvenciones a los coches eléctricos, después de años de apoyo gubernamental que han desembocado en una sobreoferta en el mayor mercado mundial del automóvil, lo que ha empujado a los fabricantes locales hacia la expansión exterior.
«Dado que ya no podrán recibir respaldo del Gobierno chino, los fabricantes de aquel país carecen de la munición necesaria para seguir avanzando», ha sostenido Song ante los inversores y de acuerdo con Reuters.
En el mismo sentido se ha pronunciado el consejero delegado de Hyundai Motor, José Muñoz, quien la semana pasada se refirió a la capacidad de su grupo para crecer con rentabilidad «sin necesidad de igualar el ritmo de las marcas chinas y con márgenes positivos».
Las acciones de Kia se anotaron un avance del 0,07% en su última jornada bursátil en el parqué de Seúl (KOSPI), hasta 153.500 wones surcoreanos (98,71 euros al cambio actual) y frente a los 153.400 wones (98,65 euros) del lunes.







