Waymo, la empresa de taxis autónomos de Alphabet (empresa matriz de Google) ya realiza más de medio millón de viajes cada semana en varias ciudades de Estados Unidos y, según la propia empresa, han demostrado ser “15 veces más seguros” que los conductores humanos.
Ahora están preparando su primera incursión comercial en Asia, en la capital de Japón, donde se apoyarán en dos empresas niponas, porque la ley local exige que un operador de taxi con licencia transporte a los pasajeros.
Waymo suministra el sistema de conducción autónoma, los vehículos, la plataforma operativa y el software de gestión de flotas, mientras que Nihon Kotsu se encarga de las operaciones del depósito y asumiría la responsabilidad legal de cualquier accidente durante la operación sin conductor.
Los usuarios podrán solicitar tanto taxis convencionales como viajes autónomos con Waymo directamente a través de la aplicación de taxi «GO», y también en la aplicación de Waymo.
Desde que Waymo llegó a Tokio el año pasado, las tres empresas se han estado preparando para dar servicio a los pasajeros y los vehículos de la compañía han aprendido a recorrer las calles, conduciendo de forma autónoma bajo la supervisión de personal entrenado de Nihon Kotsu.

El curioso caso de la alianza con Jaguar
Hay que apuntar que este programa aún está sujeto a la obtención de la aprobación regulatoria de las autoridades nacionales y locales, así como a la finalización de la validación en curso de la tecnología de Waymo y de las operaciones conjuntas.
El enfoque de Waymo en Tokio difiere de cómo se están introduciendo en Europa. En Londres, donde Waymo anunció en octubre del ejercicio pasado un lanzamiento previsto para este mismo año y en Múnich, fijado para finales de 2027 a través de su filial local, la empresa está construyendo un control operativo más directo, en lugar de integrarse en una red local de taxis como lo ha hecho en Tokio.
Todos los coches serán Jaguar I-Pace (eléctrico), una elección al menos curiosa de la compañía filial de Google y que procede de un acuerdo firmado con la marca propiedad de tata Motors en 2018. Aunque la enseña ya no fabrica este modelo, Waymo los sigue produciendo, con todo el equipamiento tecnológico incluido, en colaboración con Magna en una factoría en Mesa (Arizona, EEUU).





