Desde hace décadas la economía china funciona mediante planes quinquenales, un mecanismo que prioriza la planificación y la visión a largo plazo.
El Ministerio de Industria de China presentó el pasado 10 de septiembre una hoja de ruta como parte de su decimoquinto Plan Quinquenal para la industria automotriz.
Este fija como objetivo una penetración del 70% de vehículos ecológicos o de nuevas energías (NEV / New Energy Vehicle) en el mercado nacional para 2030, así como el despliegue masivo de vehículos autónomos (AV) en autopistas y carreteras seleccionadas.
Respecto de esto último, el plan exige que los vehículos autónomos alcancen «niveles de seguridad superiores a los de los conductores humanos», aunque no llega a establecer un objetivo numérico específico para el despliegue autónomo.
Según datos facilitados por la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China (CAAM), el plan quinquenal anterior lanzado en 2021 fijó como objetivo un 20% de cuota de NEV para 2025, una cifra que el país superó ampliamente al alcanzar el 54% el año pasado.
Hay que puntualizar que por NEV se entienden los vehículos 100% eléctricos (BEV), los híbridos enchufables (PHEV) y los impulsados por pila de combustible/ hidrógeno (FCEV).

Antes que lo previsto
El nuevo objetivo del 70% también parece probable que llegue antes de lo previsto, teniendo en cuenta que los NEV ya representaron el 65% de las ventas de automóviles en el país en agosto pasado.
La hoja de ruta combina esa ambición de crecimiento con un llamamiento a frenar el exceso de capacidad que tensiona el mercado interno chino. El Ministerio busca desincentivar la sobreinversión, fomentar la consolidación de la industria (es decir, menos fabricantes de automóviles, actualmente hay más de cien) y eliminar la producción ineficiente.
También reforzará la aplicación de las leyes antimonopolio y busca frenar lo que denomina “incentivos inadecuados por parte de los gobiernos locales”.
Las medidas servirían como respuesta a la notable caída en las ventas en el mercado nacional durante 2026 (-20%) y a la guerra de precios que ha erosionado los márgenes de los fabricantes.
El nuevo plan quinquenal no se olvida de la exportación, y marca al ministerio medidas para apoyar a sus fabricantes de automóviles a medida que se expanden en el extranjero y profundizan la cooperación con empresas extranjeras.
El plan también precisa la necesidad de que China adquiera «una voz más firme» en la fijación de normas automotrices internacionales.





