El directivo español al frente del gigante coreano, José Muñoz, se ha unido a las voces que reclaman más protección del mercado estadounidenses frente a las importaciones de automóviles chinos.
Los fabricantes del gigante asiático se han expandido rápidamente en Europa, lo que ha erosionado la cuota de mercado y la rentabilidad de fabricantes como Hyundai o Volkswagen, al ofrecer vehículos a precios claramente más bajos.
Muñoz ha alertado de que los vehículos chinos son entre un 30% y un 40% más baratos que los modelos competidores en algunos mercados, como Italia, Francia y España.
En nuestro país, durante el primer semestre las ventas de coches chinos supusieron un 15% del mercado, y su penetración no para de crecer. Lo mismo ocurre con las marcas, con más de treinta ofreciendo sus modelos.
Esto ocurre a pesar de las barreras comerciales, incluidos los aranceles o los compromisos de precios mínimos que la Unión Europea impuso a los vehículos eléctricos chinos tras concluir que sus fabricantes se beneficiaban de subsidios estatales desleales.
Reino Unido, que abandonó la Unión en 2020, no ha introducido aranceles similares, por ejemplo, por lo que Muñoz ha apuntado al respecto que en esa región, «que en el pasado era un mercado muy rentable y muy fuerte, se ha vuelto como China. Todos los coches más vendidos son chinos porque no hay barreras. Por lo tanto, creo que podríamos esperar que sucedan cosas similares en EEUU, a diferentes niveles, a menos que existan ciertas condiciones”, ha afirmado, refiriéndose a medidas como los aranceles de la UE y otros requisitos de acceso al mercado.

Hay que señalar que el el directivo dirigió las operaciones de Nissan en China hace aproximadamente una década, y ha expresado que está «impresionado» por la velocidad de los avances automovilísticos del país: «el nivel de innovación, el nivel de mejora, la tecnología es increíble», ha afirmado en declaraciones recogidas por Reuters.
En la UE la cuota de coches de las marcas chinas ha subido a más del 9% en la primera mitad de este año, según datos de ACEA.
Bruselas también está trabajando en normas Made in Europe que fijarán límites mínimos de contenido local para los vehículos eléctricos vendidos en la Unión, lo que obligará a los fabricantes chinos a instalar o comprar fábricas en la región.
Muñoz ha finalizado explicando que Estados Unidos necesita imponer condiciones a las empresas chinas «para poder minimizar el impacto, pero el impacto estará ahí con toda seguridad».
En este momento, el país bloquea de forma efectiva las importaciones de vehículos eléctricos chinos con aranceles de alrededor del 100%.
El presidente del país, Donald Trump, declaró a Fox News la semana pasada que daría la bienvenida a los fabricantes chinos si construyeran vehículos en el país, lo que sembró la inquietud en el lobby estadounidense, con la “Alliance for Automotive Innovation” (Alianza para la Innovación Automotriz) al frente.





