Renault Group invertirá 600 millones de euros en España para reforzar su presencia industrial en el país, mejorar la competitividad de sus plantas en Valladolid y Palencia, acelerar el desarrollo de tecnologías de futuro y apoyar la transformación de sus operaciones en todo el territorio nacional.
El despliegue de este plan, de capital importancia para Castilla-León y la industria española, contempla la adjudicación de cinco nuevos modelos a las factorías de Valladolid y Palencia, incluyendo dos vehículos eléctricos del segmento C.
Además, la factoría de Carrocerías en Valladolid contará con una nueva línea de montaje de baterías.
Christian Stein, CEO de Renault Group España, presentó ayer jueves el plan de inversiones y subrayó que España es un país estratégico para el grupo, no solo a nivel productivo y comercial, también por el ecosistema generado alrededor de su actividad propia, incluyendo proveedores de componentes, energéticos y de movilidad. Y añadió: “en un momento convulso en el sector, Renault Group demuestra el compromiso con las fábricas del país y la continuidad de nuestras actividades fruto del saber hacer de nuestros equipos, del acuerdo social y del apoyo de las instituciones”.
La asignación de los nuevos modelos se ha producido después de meses de negociaciones entre la empresa y los sindicatos para alcanzar un nuevo convenio colectivo 2026-2028, que finalmente culminaron el pasado mes de mayo con un acuerdo en cuanto a flexibilidad, costes salariales y condiciones sociales.

Apoyo público, también
La suma de la inversión anunciada combina recursos propios de Renault Group, así como ayudas públicas nacionales y regionales destinadas a la transformación industrial y a la movilidad sostenible, y cuenta con el respaldo del Gobierno de España y de la Junta de Castilla y León.
El capítulo de la nueva línea de montaje de baterías es importante, porque incorpora definitivamente a las plantas españolas del grupo en la senda de la electrificación.
De hecho uno de los principales hitos del plan industrial es la adjudicación a la factoría de Palencia de la nueva plataforma nativa eléctrica RGEV Medium 2.0, la arquitectura más avanzada del grupo para la próxima generación de vehículos eléctricos.
Esta plataforma ha sido presentada en el marco del plan futuREady y, según la empresa, incorpora algunas de las tecnologías más innovadoras desarrolladas por Renault Group.
Con esto se refieren a capacidades de hasta 750 kilómetros de autonomía WLTP para los modelos eléctricos, hasta 1.400 kilómetros en versiones de rango extendido, arquitectura eléctrica de 800 voltios y tiempos de carga rápida de apenas 10 minutos.





