¿Cómo funciona un coche de hidrógeno?
Desde hace años la industria del automóvil trabaja en el desarrollo de vehículos de hidrógeno como alternativa viable y eje de un futuro de mercado de emisiones cero. Sin embargo, existen diferentes inconvenientes y retos a afrontar respecto a su viabilidad económica, seguridad y uso particular, que dibujan un desarrollo lento y costoso de este modelo.
Los coches de hidrógeno se caracterizan por sus emisiones 0, -solo expulsan vapor de agua- una autonomía superior a los coches eléctricos y un repostaje más rápido. Sin embargo, su fabricación es aún muy costosa por el elevado importe de producir las celdas de combustible, así como también la implementación de estaciones hidrogeneras para el repostaje.
El coche de pila de hidrógeno es en esencia un coche eléctrico pero con la diferencia de que produce su propia electricidad. Para ello, el vehículo almacena hidrógeno en un depósito al que se inyecta oxígeno mediante unas celdas de combustible para producir una reacción electroquímica. Así, se genera una electricidad que se almacena en la batería del coche y hace funcionar el motor eléctrico. En el proceso, se libera vapor de agua al exterior.
Mercado actual de coches de hidrógeno
Hoy en día, los únicos coches de hidrógeno que se comercializan en España son el Toyota Mirai y el Hyundai Nexo. Eso sí, a un precio muy superior a sus equivalentes eléctricos.
Hyundai es una de las compañías que más fuerte están apostando por el futuro del coche de hidrógeno. El Nexo usa ya una segunda generación de pila de combustible y consiguieron el pasado año el récord de autonomía de un coche de hidrógeno, alcanzando los 778 Km con una sola carga completa y es el primer vehículo de pila de hidrógeno de producción en masa. Se puede comprar desde 72.850 €.
El Toyota Mirai puede adquirirse a partir de los 68.900,08 € y cuenta, como curiosidad, con un revolucionario sistema de purificación de aire, que elimina a su paso contaminantes nocivos como el dióxido de azufre y el óxido de nitrógeno en el exterior.
Durante el primer semestre de 2022, no se matriculó en España ninguna unidad del Hyundai Nexo por tres en total del Toyota Mirai.

Otros coches de hidrógeno en desarrollo
Varias marcas y fabricantes continúan con el desarrollo de vehículos movidos por hidrógeno. Es en el caso de BMW, que ya ha anunciado la salida a la venta, este mismo año, de su X5 de hidrógeno. Por otro lado, Honda ya desarrolló el FCX Clarity en 2008, aunque ya no se comercializa. El grupo Jaguar Land Rover trabaja en una versión de hidrógeno del Land Rover Defender. Ineos, el mayor operador europeo de electrólisis (proceso por el cual se genera el hidrógeno) tiene previsto comenzar las pruebas con un Ineos Grenadier y Renault, a través de su filial Hyvia, espera poder lanzar al mercado una versión de hidrógeno de su modelo comercial Master.

Ventajas de los coches de hidrógeno
Las principales ventajas, como ya hemos comentado, son sus emisiones 0, su mayor autonomía respecto a los coches eléctricos y su facilidad y rapidez de repostaje, en un proceso muy similar al de un coche de combustible tradicional y en aproximadamente 5 minutos para una carga completa.
Además, el coste de repostaje estimado es menor que el de los combustibles actuales y su mantenimiento es más bajo, ya que sus componentes son menos complejos que los actuales vehículos eléctricos y de gasolina.
Hoy en día el hidrógeno se vende en las hidrogeneras. a un precio de entre 10 € y 12 € por kilogramo. Usando como ejemplo al Toyota Mirai, llenar sus tres depósitos costaría entre 55 € y 65 € con los que podríamos recorrer alrededor de 650 Km. Respecto a un coche equivalente de gasolina, nos estaríamos ahorrando 1,50 € cada 100 kilómetros.
Desventajas de los coches de hidrógeno
Como ya hemos visto, los mayores problemas a los que se enfrenta el desarrollo del mercado de coches de hidrógeno es el elevado precio de fabricación de los coches y de implementación de estaciones hidrogeneras.
Otro de los inconvenientes es el método de obtención del hidrógeno. Si bien es un elemento que abunda en nuestro planeta, no existe por sí solo. Debe extraerse a través de una reacción química.
Lo más común es obtenerlo del agua, separando el hidrógeno del oxígeno mediante un proceso llamado electrólisis. Esto conlleva un fuerte consumo de agua y electricidad, que debería ser siempre procedente de fuentes renovables para que la industria del coche de hidrógeno sea de verdad 100% limpia.
Actualmente se encuentra en fase de estudio procesos para obtener hidrógeno a partir del metano o el metanol directamente en el coche, lo cual sería más limpio y barato.
Existe, además, una percepción negativa acerca de la seguridad de los tanques de hidrógeno, al tratarse de un gas altamente inflamable. Sin embargo, los fabricantes insisten en la seguridad de sus depósitos.
Además, si bien el hidrógeno es muy inflamable, también es muy volátil, por lo que, en caso de fuga del depósito, se disiparía con facilidad sin llegar a concentrarse en cantidades suficientes de riesgo. Además, en ningún caso es tóxico.
Estaciones Hidrogeneras en España
Otro de los frenos al mercado de los coches de hidrógeno en España es la escasez de estaciones hidrogeneras donde cargar estos vehículos.
Actualmente en España existen cinco estaciones. Dos de ellas son de uso exclusivo de autobuses. Otra, situada en Aragón, es de acceso público, pero sirve el hidrógeno presurizado a 35 bar, lo cual es incompatible con los dos modelos de coche de hidrógeno que se comercializan en España, que requieren una presurización de 700 bar en sus tanques.
Esto quiere decir que, de momento, de las cinco estaciones de hidrógeno disponibles en España, dos de ellas las tenemos que descartar porque son exclusivas para autobuses y una de ellas, la única que sirve hidrógeno de manera pública a particulares no es compatible con los vehículos de pila de combustible que se comercializan en la actualidad.
Existe una estación compatible para estos dos vehículos en Madrid, operada por Enagás, pero no es de acceso público. La única alternativa en todo el territorio nacional es la estación del Centro Nacional de Hidrógeno en Puertollano (Ciudad Real), que sí es pública y sirve hidrógeno presurizado a 700 bar.

Hoja de ruta
Si bien el futuro de los coches de hidrógeno es aún incierto, a los planes del Gobierno y la Unión Europea para fomentar la instalación de estaciones de carga se suma el llamamiento de la patronal ANFAC (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) y la GASNAM (Asociación de Transporte Sostenible que integra la cadena de valor del gas y el hidrógeno) para impulsar de forma urgente estas iniciativas y adelantar los planes para cumplir con los objetivos de la Hoja de Ruta del Hidrógeno de 2030 a 2025, en el punto que se refiere a la instalación de una red mínima de 150 hidrogeneras en España con una distancia máxima de 250 kilómetros entre ellas. El gobierno prevé que para la finalización del cumplimiento de esta hoja de ruta con la presencia de entre 5000 y 7000 vehículos alimentados por hidrógenos y la instalación de este mínimo de 150 estaciones hidrogeneras.
Respecto a la rentabilidad para el usuario, la OCU realizó un estudio para analizar los costes financieros y de impuestos que implica la compra de un vehículo de hidrógeno, y si bien hoy en día sigue siendo la tecnología más cara, se estima que durante la próxima década su tecnología se abarate de forma considerable hasta un punto en el que el impacto económico de poseer un coche de hidrógeno sea prácticamente idéntico al de un coche diésel en la actualidad.







