Los fabricantes chinos de camiones eléctricos preparan su entrada comercial en Europa en este ejercicio con una estrategia basada en producción a gran escala y precios más bajos que los actuales del mercado europeo.
Más de media docena de compañías del país asiático proyectan iniciar ventas en el continente con vehículos cuyos precios podrían situarse hasta un 30% por debajo del promedio europeo, una diferencia que abre un nuevo escenario competitivo en el mercado de camiones eléctricos.
Entre los grupos identificados figuran el fabricante de automóviles BYD, la marca Farizon del grupo Geely Holding, el constructor Sany, el fabricante Sinotruk y las empresas emergentes Windrose y SuperPanther, compañías que «analizan distintas fórmulas» para iniciar su actividad comercial en el continente, según explica Reuters.
La estrategia de estos fabricantes se apoya en una estructura de costes más baja, circunstancia que permite plantear precios inferiores a los actuales del mercado europeo de camiones eléctricos pesados.
Un precio medio muy elevado
El precio medio de estos vehículos en Europa se sitúa en torno a 320.000 euros, una referencia que permite estimar el margen competitivo con el que podrían llegar al mercado los nuevos competidores procedentes de China.
Dentro de este movimiento figura la empresa Windrose, fundada en 2022, compañía que estudia producir camiones en Europa y analiza también la posibilidad de desarrollar fabricación en Estados Unidos junto al fabricante Xos.
Ese planteamiento sitúa a la empresa en competencia directa con el modelo Semi del fabricante de automóviles Tesla, cuya producción en serie, según ha indicado su consejero delegado Elon Musk, comenzará este año tras su presentación inicial en 2017.
La expansión de estos fabricantes se produce en un contexto en el que el mercado chino está observando una penetración elevada de camiones eléctricos.
En ese país, los vehículos industriales pesados de cero emisiones representan el 29% de las ventas del segmento, una proporción que supera ampliamente el peso actual de estas tecnologías en Europa.






