El parque chino de vehículos de nueva energía —NEV, denominación que engloba eléctricos puros, híbridos enchufables y modelos de pila de combustible— ha cerrado el ejercicio anterior con una edad media de solo 1,8 años, con el 90% de las unidades en circulación entre uno y tres años de antigüedad, según el Informe Anual de Desarrollo del Sector del Posventa Automovilístico de China elaborado por la Asociación China de Fabricantes de Automóviles (CAAM) y la consultora Hejun Consulting.
Los vehículos de combustión interna presentan una edad media de 8,2 años y el 60% acumula siete años de antigüedad.
La media de edad reducida de los eléctricos se explica por el crecimiento explosivo del mercado desde 2021, ejercicio en que los NEV representaron el 60% de las ventas de vehículos del país.
El parque nacional chino ha alcanzado ya un total de 43,97 millones de unidades, de las cuales 12,809 millones se matricularon en el ejercicio anterior, cifra equivalente al 30% del parque total, de modo que la mayoría llevaba menos de dos años en circulación en el momento de la medición.
Pese a esa juventud del parque, el ciclo real de sustitución de los NEV se sitúa entre tres y cinco años, frente a los seis y ocho años de los vehículos de combustión interna, según la Asociación China de Concesionarios de Automóviles, dato que se constata al comprobar que el 90% de los propietarios de vehículos ecológicos los sustituye antes de cinco años.
La rápida iteración tecnológica del sector explica también ese horizonte más corto, con unos fabricantes que se han lanzado a una lucha enorme para captar más clientes con renovaciones cada 18 o 24 meses de media, con habitáculos cada vez más inteligentes y unos sistemas de conducción asistida que también cada vez se desfasan con más rapidez.
A ello se suman la preocupación por la degradación de la batería, la caducidad de las garantías y el deterioro del valor residual, según recoge el mismo informe.





